En resumen

  • La bichectomía extrae parte de las bolsas de Bichat, el tejido graso alojado entre el masetero y el buccinador. En el adulto no cumplen un papel funcional relevante; retirarlas afina el tercio medio de la cara y resalta los pómulos.
  • Es ambulatoria, con anestesia local y unos 50 minutos. La incisión es intraoral, de pocos milímetros, a la altura del segundo molar, con sutura reabsorbible: no deja cicatriz visible.
  • El perfil que se beneficia: rostro redondo o mejillas prominentes, buena elasticidad cutánea y acumulación localizada sin sobrepeso generalizado. En mayores de 50 años solo está indicada si hay buen tono muscular, elasticidad cutánea y una buena estructura facial.
  • Se vuelve a la vida habitual al día siguiente. Los efectos empiezan a notarse a partir de la tercera semana y el resultado definitivo no se valora antes de los seis meses.
  • El resultado es permanente —la grasa extraída no se regenera—, pero depende de mantener el peso estable. Los riesgos son poco frecuentes: hematomas internos, infección local, lesión del conducto parotídeo o de estructuras nerviosas cercanas, y asimetría si se extraen cantidades desiguales.

La bichectomía es una intervención quirúrgica mínimamente invasiva que permite definir el contorno facial mediante la extracción de las bolsas de Bichat. En el Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo, en Valencia, realizamos este procedimiento con fines estéticos, especialmente en pacientes con mejillas redondeadas o prominentes.

A lo largo de este artículo explicaremos con rigor médico en qué consiste esta cirugía, en qué casos está indicada, cómo se realiza, cuál es el proceso de recuperación, qué resultados se pueden esperar y qué garantías ofrece un centro especializado como el nuestro.

¿Quieres solicitar una cita para valorar tu caso?

¿Qué es la bichectomía y para qué se realiza?

La bichectomía es una técnica quirúrgica que consiste en extraer parte del tejido graso ubicado en las mejillas, conocido como bolas o bolsas de Bichat. Estas estructuras están situadas entre el músculo masetero y el buccinador, en el espesor de la mejilla, y pueden conferir al rostro una forma más abultada o redonda.

Aunque las bolsas de Bichat tienen una función en la infancia relacionada con la succión y lubricación de los músculos masticatorios, en adultos no cumplen un papel funcional relevante. Su extracción puede permitir estilizar el rostro, resaltando los pómulos y afinando el tercio medio de la cara.

Esta intervención no solo se dirige a mejorar la apariencia física, sino que también influye de manera positiva en la percepción que los pacientes tienen de su imagen. Una mandíbula más definida y una cara con proporciones armónicas pueden mejorar la autoestima y favorecer la proyección de una imagen más segura y profesional.


Bichectomía: grasa profunda o grasa superficialDos cortes de la mejilla, uno al lado del otro, con las mismas capas rotuladas de fuera hacia dentro: piel, grasa subcutánea, músculo masetero, bola de Bichat, músculo buccinador y mucosa oral. En el corte de la izquierda, la bichectomía: una entrada intraoral atraviesa la mucosa de la mejilla y llega a la bola de Bichat, que se retira, ampliada en un círculo aparte. En el corte de la derecha, la liposucción facial: una cánula entra por una incisión cutánea mínima y recorre la capa de grasa subcutánea, justo debajo de la piel, sin tocar la bola de Bichat.GRASA SUPERFICIAL — LIPOSUCCIÓN FACIAL
Toda la decisión entre bichectomía y liposucción facial cabe en una pregunta anatómica: en qué plano está la grasa que sobra. La bola de Bichat es grasa profunda, alojada entre el masetero y el buccinador, ni visible ni palpable desde fuera; se retira por vía intraoral, a través de la mucosa de la mejilla, y por eso no deja cicatriz en la piel. La grasa subcutánea está justo debajo de la piel, es la que da redondez al contorno y la que forma la papada; se trata desde fuera, con cánula, por una incisión mínima escondida en un pliegue natural —cerca del trago, detrás de la oreja o bajo el mentón—. No son intercambiables: retirar la estructura equivocada no corrige el problema y puede dejar un resultado poco natural, así que lo primero que se decide en consulta es el plano, no la técnica. Esquema propio del Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo, simplificado con fines divulgativos.

¿Quién puede beneficiarse de una bichectomía?

El perfil del paciente ideal para una bichectomía incluye los siguientes casos:

  • Personas con rostro redondo o con mejillas prominentes que desean definir su contorno facial.
  • Pacientes jóvenes o adultos con buena elasticidad cutánea, lo que favorece una retracción natural tras la cirugía.
  • Individuos que no tienen sobrepeso generalizado, pero sí acumulación localizada en las mejillas.
  • Pacientes con asimetría facial leve o mejillas caídas por envejecimiento prematuro.

En todos los casos, es necesario realizar una valoración médica previa que incluya examen facial, análisis de proporciones y estructura ósea, estudio del historial clínico y una conversación detallada sobre expectativas y objetivos. En el Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo realizamos este estudio en la primera consulta, ajustando las recomendaciones a cada caso.


¿Cómo se realiza el procedimiento?

La bichectomía se lleva a cabo de forma ambulatoria y bajo anestesia local. No requiere hospitalización ni ingreso, y tiene una duración aproximada de 50 minutos. El procedimiento es el siguiente:

  1. Marcado y preparación: Se realiza una pequeña marca interna para localizar el acceso. No hay incisiones externas.
  2. Anestesia local: Se aplica anestesia en la zona bucal para evitar molestias durante toda la intervención. Cuando el paciente lo desea es posible realizarlo bajo sedación.
  3. Incisión intraoral: El cirujano realiza una incisión de pocos milímetros en el interior de la boca a la altura de la mejilla, a nivel del segundo molar.
  4. Extracción parcial: Se accede cuidadosamente a la bolsa de Bichat, extrayendola cuidadosamente para evitar dañar otras estructuras.
  5. Sutura reabsorbible: Se cierra la incisión con puntos que se disuelven solos, sin necesidad de retirarlos posteriormente.

Todo el procedimiento se realiza con instrumental quirúrgico de precisión y bajo control visual, garantizando la seguridad y minimizando el trauma sobre los tejidos adyacentes.


¿Qué cuidados hay que seguir tras la intervención?

La recuperación es rápida y sencilla. En general, el paciente puede retomar su vida habitual al día siguiente, siguiendo unas recomendaciones básicas:

  • Aplicar frío local de forma intermitente durante las primeras 24-48 horas para reducir la inflamación.
  • Dormir con la cabeza ligeramente elevada durante los primeros días.
  • Evitar alimentos muy calientes, duros o irritantes durante la primera semana.
  • Mantener una higiene bucal rigurosa con enjuagues antisépticos y cepillado suave.
  • Evitar la actividad física intensa durante 7 días.
  • No fumar ni consumir alcohol durante el proceso de cicatrización.

En algunos casos puede aparecer inflamación leve o hematomas internos, aunque lo más habitual es que la inflamación sea poca permitiendo una reincorporación inmadiata a la vida laboral. El dolor suele ser mínimo y se controla con analgésicos convencionales si fuera necesario.


¿Cuándo se notan los resultados?

Los efectos iniciales de la bichectomía comienzan a ser perceptibles a partir de la tercera semana, pero el resultado definitivo no se valora antes de los seis meses. Esto se debe al proceso natural de retracción cutánea y adaptación del tejido.

El resultado es progresivo, natural y permanente. No obstante, es importante mantener un peso estable y unos hábitos saludables, ya que los cambios importantes de peso pueden afectar la armonía lograda con la intervención.


¿Qué riesgos existen y cómo se minimizan?

Como toda intervención quirúrgica, la bichectomía conlleva ciertos riesgos, aunque son muy poco frecuentes cuando el procedimiento se realiza por profesionales con experiencia y en un entorno clínico adecuado. Entre las posibles complicaciones se encuentran:

  • Hematomas internos.
  • Infección local.
  • Lesión del conducto parotídeo o estructuras nerviosas cercanas.
  • Asimetría facial si se extraen cantidades desiguales.

Para minimizar cualquier riesgo, en el Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo cumplimos con protocolos estrictos de asepsia, precisión quirúrgica y seguimiento posoperatorio. El cirujano plástico que realiza esta intervención está especializado en cirugía facial y cuenta con una amplia experiencia en anatomía quirúrgica avanzada.


Qué está medido y qué no lo está todavía

La bichectomía se ha popularizado más deprisa de lo que se ha estudiado, así que conviene separar con claridad lo que la literatura sí ha medido de lo que aún no.

Lo que está medido viene de una revisión sistemática de cuatro estudios y 134 procedimientos:

  • El volumen que se retira es pequeño y bastante constante: 2,74 mL de media, con un rango de 1,8 a 4,9. Hablamos de poco más de media cucharadita por lado.
  • La satisfacción a corto plazo es alta: el 84,6 % describió su contorno facial como «mucho mejor» y el 15,4 % restante como «mejor».
  • Se registraron siete complicaciones en 134 intervenciones, todas menores, sin ninguna lesión del conducto parotídeo ni del nervio facial.

Lo que no está medido lo dice sin rodeos la otra revisión sistemática disponible: ningún estudio ha evaluado el envejecimiento facial ni los efectos a largo plazo. No es que se haya demostrado que perjudique; es que no se ha estudiado, y esa distinción importa.

De esa asimetría sale nuestro criterio, que es el mismo que aplicaríamos con cualquier técnica joven: retirar la cantidad justa y elegir bien a quién. Una cara que ya tiene poco relleno en la mejilla no gana definición quitándole más, y el paso del tiempo resta volumen por su cuenta. En una cara llena, en cambio, el efecto es exactamente el que se busca y el volumen retirado es tan modesto que resulta difícil pasarse. Por eso esta cirugía se decide en la exploración, no en la foto.

¿Por qué elegir una clínica especializada?

La bichectomía es una técnica que requiere conocimientos profundos de la anatomía facial. No es una intervención menor ni un tratamiento estético superficial. Realizarla sin el análisis adecuado puede comprometer el resultado estético o generar complicaciones a medio plazo.

Elegir una clínica con experiencia en cirugía plástica facial, como el Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo, garantiza que el procedimiento se realice con los más altos estándares de seguridad, precisión y acompañamiento. Además, cada paciente recibe un plan personalizado, tanto en la evaluación como en el seguimiento.

Contamos con tecnología avanzada para la planificación facial, protocolos de recuperación rápida y un equipo médico accesible que responde de forma ágil ante cualquier duda o necesidad durante el proceso.


Guías detalladas sobre la bichectomía

Estas guías amplían lo resumido en esta página:

Pedir cita

Puedes reservar tu cita tú mismo. Elige el día y la hora entre los huecos libres de la agenda, en un desplegable que se abre aquí mismo, sin salir de esta página.

Reservar cita

Preguntas frecuentes sobre bichectomía

  • ¿La bichectomía deja cicatrices? No. La incisión es interna, en la cara interna de la mejilla, por lo que no hay marcas visibles.
  • ¿Puedo volver al trabajo al día siguiente? Sí, en la mayoría de los casos no se requiere baja médica, siempre que se respeten los cuidados postoperatorios.
  • ¿Se puede repetir la intervención? No suele ser necesario. La extracción es permanente y no se regenera la grasa extraída.
  • ¿Está indicada en mayores de 50 años? Solo si hay buen tono muscular y elasticidad cutánea y una muy buena estructura facial. En otros casos, puede combinarse con lifting facial o técnicas de rejuvenecimiento.
  • ¿Qué resultados puedo esperar? Un rostro más afinado, con mayor proyección del pómulo y un contorno mandibular más definido.

La bichectomía es una solución eficaz y segura para quienes desean mejorar la proporción del rostro, reduciendo la prominencia de las mejillas sin cicatrices visibles. Es un procedimiento sencillo, con recuperación rápida, y resultados duraderos.

En el Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo en Valencia ponemos a tu disposición un equipo de especialistas en cirugía estética facial con amplia trayectoria. Si deseas saber si eres candidato para una bichectomía o necesitas más información, puedes solicitar tu primera consulta de valoración sin compromiso. Estaremos encantados de ayudarte a proyectar tu mejor versión.

Ver todos los tratamientos de cirugía facial

Fuentes

  • Traboulsi-Garet B, Camps-Font O, Traboulsi-Garet M, Gay-Escoda C. Buccal fat pad excision for cheek refinement: A systematic review. Med Oral Patol Oral Cir Bucal. 2021;26(4):e474-e481. PMID 34023838 — 134 procedimientos: volumen medio extirpado de 2,74 mL, 84,6 % de contorno «mucho mejor» y siete complicaciones menores.
  • Moura LB, Spin JR, Spin-Neto R, Pereira-Filho VA. Buccal fat pad removal to improve facial aesthetics: an established technique? Med Oral Patol Oral Cir Bucal. 2018;23(4):e478-e484. PMID 29924767 — revisión sistemática: ningún estudio evaluó el envejecimiento facial ni los resultados a largo plazo.

También te puede interesar ...

Rostro de una mujer adulta con los ojos cerrados, encuadrado desde la frente hasta la nariz, en blanco y negro.
Riesgos y recuperación del lifting de cejas y de frente: alopecia, entumecimiento y asimetría

Riesgos y recuperación del lifting de cejas y de frente: alopecia, entumecimiento y asimetría

Mesilla de noche en penumbra con un teléfono móvil y un vaso de agua, junto a una cama con almohada.
Riesgos del lifting facial: hematoma, lesión nerviosa y señales de alarma

Riesgos del lifting facial: hematoma, lesión nerviosa y señales de alarma

Almohada blanca y una mentonera de compresión de tela clara sobre una superficie lisa, en blanco y negro.
Recuperación del lifting facial semana a semana: inflamación, tirantez y vida social

Recuperación del lifting facial semana a semana: inflamación, tirantez y vida social

Primer plano de la sien, la ceja y el ojo de una mujer adulta con el pelo peinado hacia atrás, en blanco y negro.
Lifting temporal: la cola de la ceja, la sien y las dos operaciones que llevan el mismo nombre

Lifting temporal: la cola de la ceja, la sien y las dos operaciones que llevan el mismo nombre

Manos de una persona sentada que sostiene una carpeta de cartulina cerrada sobre las rodillas, en blanco y negro.
Segundo lifting facial: cuándo se plantea y qué cambia respecto al primero

Segundo lifting facial: cuándo se plantea y qué cambia respecto al primero

Perfil de un hombre adulto con barba corta canosa y camisa blanca, en blanco y negro sobre fondo gris.
Lifting facial en hombres: barba, patilla, cicatriz y riesgo de hematoma

Lifting facial en hombres: barba, patilla, cicatriz y riesgo de hematoma

Solicita tu cita

Contacto tratamientos
TELÉFONO
WHATSAPP
CONSULTAR UNA DUDA