Tratamiento en ICPM: Extracción de biopolímeros en Valencia
En resumen
- «Biopolímero» es un término coloquial, no químico. Agrupa materiales permanentes muy diferentes bajo una sola palabra.
- Los tres que aparecen una y otra vez son la silicona líquida de uso industrial, la polialquilimida y el metacrilato (PMMA).
- 🔑 No todos están en el mismo plano. La silicona industrial inyectada con fines estéticos está fuera de cualquier circuito sanitario. El PMMA, en cambio, es un material de relleno regulado y usado por médicos en otros países, con consenso publicado.
- Lo determinante no es solo la sustancia: es qué se inyectó, con qué pureza, en qué zona, en qué plano y quién lo hizo.
- En la literatura revisada sobre silicona industrial, las zonas más tratadas fueron glúteos (35 %) y mama (13,3 %), y la población más afectada, mujeres trans (49,9 %) y mujeres cis (40,8 %).
- Lo más frecuente es no saberlo. Muchos pacientes nunca recibieron el nombre del producto, y una parte de lo inyectado fueron mezclas.
- Si no hay documentación, la vía para orientarse es la exploración y las pruebas de imagen, no la memoria.
Casi nadie llega a la consulta diciendo «me inyectaron polialquilimida». Llegan diciendo «creo que me pusieron biopolímeros», y muchas veces con razón, pero sin saber qué significa exactamente eso.
Conviene empezar por lo que casi ninguna web dice: «biopolímero» no es una sustancia concreta ni una categoría química. Es una palabra que el lenguaje de la cirugía estética ha ido usando como paraguas para materiales de relleno permanentes, muy distintos entre sí, que el organismo no reabsorbe. Detrás de esa única palabra hay cosas que no se comportan igual, no se ven igual en una prueba y no tienen el mismo estatus legal.
Esta página ordena eso. No para ponerle nombre a lo que llevas —eso rara vez se consigue solo con la memoria—, sino para que sepas qué se está buscando y por qué la respuesta importa.
Esta página desarrolla la primera duda de los pacientes de extirpación de biopolímeros. Si lo que te pusieron fue ácido hialurónico, la situación es completamente distinta y está en tratamientos con ácido hialurónico.
Qué hay realmente detrás de la palabra
Silicona líquida de uso industrial
Es el escenario clásico y el más documentado. No se trata de la silicona de una prótesis mamaria —que es un implante con envuelta, colocado en quirófano—, sino de silicona líquida inyectada directamente en el tejido, con frecuencia de grado industrial y no sanitario.
Una revisión de alcance publicada en 2024 reunió la literatura mundial sobre su uso cosmético ilícito: 142 publicaciones procedentes de 28 países. El perfil que describe es muy consistente: el 49,9 % de las personas afectadas eran mujeres trans y el 40,8 % mujeres cis, y las zonas más tratadas fueron los glúteos (35 %) y la mama (13,3 %).
Es el material que más se asocia al término «biopolímeros» en América Latina y el que motiva la mayoría de las consultas.
Polialquilimida
Un gel de relleno permanente que llegó a comercializarse como producto sanitario y que se usó sobre todo para volumen facial y corporal, incluida la corrección de pérdidas de grasa. Su problema no es la ilegalidad, sino la permanencia: al no reabsorberse, cualquier complicación tardía se convierte en un problema quirúrgico.
Metacrilato (PMMA)
Aquí está el matiz que casi todo el sector se salta, y conviene decirlo con precisión: el metacrilato no es lo mismo que la silicona industrial.
El PMMA se usa como material de relleno por médicos y dentro de un marco regulado en otros países. Existe un consenso brasileño publicado en 2018 que recoge la experiencia sobre 87.371 casos y que establece recomendaciones concretas de concentración, contraindicaciones por zona anatómica y plano de inyección. Es decir: no es una sustancia clandestina, es un material con indicaciones, límites y reglas de uso.
Lo que sí comparte con los anteriores es lo esencial para ti: es permanente. Y cuando da problemas —granulomas, nódulos, inflamación tardía—, el manejo se parece más al de un biopolímero que al de un relleno reabsorbible.
Mezclas, y lo desconocido
En la práctica clínica es la categoría más frecuente. Producto sin etiqueta, sesiones repetidas con materiales distintos, o directamente sustancias que nadie identificó nunca. No es un fallo de memoria del paciente: en muchos casos la información no se dio.
Por qué importa distinguirlas
Podría parecer una discusión de etiquetas. No lo es, y por tres razones prácticas:
- Cambia lo que se ve en una prueba. Cada material tiene un aspecto característico en ecografía, y eso es hoy una vía real de identificación. Está desarrollado en la página de diagnóstico por imagen.
- Cambia el pronóstico y la conversación. No es lo mismo un producto sanitario inyectado por un médico con una técnica descrita que un volumen indeterminado de material industrial repartido entre planos.
- Cambia cómo se plantea la cirugía. La cantidad, la dispersión y la profundidad determinan qué se puede retirar y qué no.
Lo que no cambia es lo más importante: ninguno de estos materiales se disuelve. La hialuronidasa, que sí deshace el ácido hialurónico, no tiene ningún efecto sobre ellos, porque son químicamente distintos. Esa confusión aparece en consulta constantemente y está explicada en la página de la hialuronidasa.
Cómo intentar averiguar qué te pusieron
Por orden de utilidad real:
- Cualquier papel. Factura, consentimiento, etiqueta, mensaje, el nombre del producto anotado en el móvil. Es lo único que da certeza.
- Dónde, cuándo y quién. El país, el año y el tipo de centro orientan bastante: no es lo mismo una consulta médica que un domicilio particular.
- Cuánto y en cuántas sesiones. El volumen aproximado cambia por completo el planteamiento.
- Qué notas y desde cuándo. La forma de dar problemas no es idéntica en todos los materiales.
- La exploración y la imagen. Cuando no hay documentación —que es lo habitual—, esta es la vía. Una ecografía en manos entrenadas puede orientar sobre el tipo de material.
Y una cosa que conviene quitarse de encima: no saber qué te pusieron no es culpa tuya, y no impide valorar el caso. Se trabaja con lo que hay.
Pedir cita
Puedes reservar tu cita tú mismo. Elige el día y la hora entre los huecos libres de la agenda, en un desplegable que se abre aquí mismo, sin salir de esta página.
Preguntas frecuentes
¿«Biopolímero» es un término médico?
No exactamente. Es un término de uso común que agrupa materiales de relleno permanentes muy distintos. En la literatura médica cada sustancia se nombra por lo que es: silicona, polialquilimida, metacrilato.
¿La silicona de las prótesis mamarias es un biopolímero?
No. Una prótesis es un implante con envuelta que se coloca en quirófano y se puede retirar como una unidad. La silicona líquida inyectada se infiltra entre los tejidos y no forma una bolsa que se pueda vaciar. Son situaciones distintas.
¿El metacrilato es ilegal?
No en todos los sitios. Es un material de relleno usado por médicos dentro de marcos regulados en otros países, con un consenso publicado que recoge decenas de miles de casos. Lo que sí es, en cualquier caso, es permanente.
Me dijeron que era «ácido hialurónico de larga duración». ¿Puede ser un biopolímero?
Es una descripción que conviene aclarar, porque el ácido hialurónico es reabsorbible por definición. Si el producto sigue ahí años después sin cambios, hay que valorar qué se inyectó realmente.
¿Se puede saber qué es con un análisis de sangre?
No. La orientación viene de la exploración y de las pruebas de imagen. Y conviene saberlo antes de hacerse ilusiones con el quirófano: el material que se retira en la cirugía no se envía a analizar de forma rutinaria. Existen técnicas de laboratorio capaces de identificarlo, pero no forman parte de la atención clínica habitual, y está explicado en la página sobre qué prueba lo detecta.
No tengo ningún papel, ¿sirve de algo venir?
Sí. Es la situación más común. Se valora con la exploración y las pruebas que correspondan, y se decide desde ahí.
¿Importa el país donde me lo pusieron?
Ayuda a orientar, porque las sustancias más usadas no han sido las mismas en todas partes ni en todas las épocas. Pero es un dato orientativo, no un diagnóstico.
¿Puedo volver a ponerme relleno después?
Es una pregunta razonable y la respuesta depende del estado de la zona tras la extracción. Se valora caso por caso, y nunca sobre un tejido que todavía está inflamado.
Fuentes
- Gerk A, Telles L, Carroll M, et al. Use of industrial liquid silicone: a scoping review. Acta Cir Bras. 2024;39. Revisión de alcance sobre inyecciones cosméticas ilícitas en seis bases de datos hasta 2022: 142 publicaciones de 28 países; 49,9 % mujeres trans y 40,8 % mujeres cis; zonas más tratadas glúteos (35 %) y mama (13,3 %); complicaciones descritas: granuloma (41,5 %), problemas dermatológicos (41,5 %), infección (35,9 %) y complicaciones pulmonares (34,5 %). https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39383418/
- Blanco Souza TA, Colomé LM, Bender EA, Lemperle G. Brazilian Consensus Recommendation on the Use of Polymethylmethacrylate Filler in Facial and Corporal Aesthetics. Aesthetic Plast Surg. 2018;42(5). Consenso sobre el uso de metacrilato como material de relleno facial y corporal, basado en una experiencia de 87.371 casos, con recomendaciones de concentración, contraindicaciones por zona anatómica y plano de inyección. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29872906/
- Tang Y, Wang Z, Bi M, Jia Y. Clinical Applications of High-Frequency Ultrasound in Filler Identification and Complication Management. Semin Ultrasound CT MR. 2026. Cada material de relleno presenta rasgos ecográficos distintos, lo que permite orientar la identificación del producto inyectado. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42342087/
Solicita tu cita
Si sospechas que lo que te inyectaron fue un material permanente y no sabes cuál, la valoración empieza justo ahí: por averiguar qué hay, dónde está y cuánto. No hace falta que traigas un diagnóstico ni el nombre del producto.
En ICPM se valora también a quien se inyectó en otro país o hace muchos años.
Confirmación clínica del cirujano
Nº de colegiado 46/4624077
Nº de colegiado 46/4624503
Última revisión: 6 de septiembre de 2026. Contenido divulgativo; no sustituye la valoración individual de un profesional sanitario.





