Tratamiento en ICPM: Extracción de biopolímeros en Valencia
En resumen
- No hay una respuesta única. Se decide por la cantidad, la zona, los síntomas, el estado del tejido y tu situación médica.
- Operar no garantiza volver a como estabas. En la revisión disponible, la escisión quirúrgica logró 48 % de respuestas completas y 50 % parciales.
- La cirugía tiene sus propias complicaciones. En una serie de 35 extracciones glúteas, el 40 % tuvo seroma y el 42,85 % no tuvo ninguna complicación.
- Esperar tampoco es neutro: el material no se reabsorbe y la reacción alrededor sigue activa. Hay casos que dan la cara veinte años después.
- 🔑 Vigilar es una decisión legítima, no un aplazamiento por miedo, y para algunas personas es la correcta.
- 🔑 En la mayoría de los casos, esperar no dificulta la cirugía posterior. No es una garantía —en medicina no las hay—, pero el miedo a «llegar tarde» no debería ser lo que te empuje al quirófano.
- Vigilar tiene protocolo: en ICPM, resonancia magnética anual para controlar la estabilidad y vigilar la migración del producto y de la afectación.
- El criterio para operar es concreto: cuando repercute en la calidad de vida o genera molestias o dolor significativos.
- Hay quien no puede operarse. En la revisión citada, muchos pacientes no eran candidatos a cirugía por contraindicaciones o por falta de acceso.
Es la pregunta más difícil de todo este tema, y la que peor se responde en internet, porque casi siempre se responde desde un solo lado: o se asusta para que operes, o se tranquiliza para que no hagas nada.
La respuesta honesta es incómoda: las dos opciones tienen coste. Operar no te devuelve al punto de partida, y esperar no es gratis. Esta página pone las cifras de los dos lados para que la decisión sea tuya y no de quien te la cuente.
El detalle de la cirugía está en la guía de extirpación de biopolímeros. Si lo que buscas es evitar el quirófano, mira antes qué se ha probado sin cirugía y qué consiguió.
Lo que se gana operando, con la cifra delante
Empecemos por lo que casi nadie publica, porque es lo que permite decidir de verdad.
Una revisión sistemática de 2023 sobre el manejo del granuloma por silicona reunió 93 estudios y 227 pacientes. La escisión quirúrgica fue el tratamiento en el 66,2 % de los casos, y sus resultados fueron: 48 % de respuestas completas y 50 % de respuestas parciales.
Léelo dos veces, porque dice dos cosas a la vez:
- La inmensa mayoría mejora. Sumando completas y parciales, prácticamente todos los pacientes operados obtuvieron algún grado de respuesta.
- Menos de la mitad quedó completamente resuelta. Operarse mejora mucho; no siempre resuelve del todo.
A eso se añade algo que el propio pilar ya dice con claridad y que conviene tener presente: rara vez se consigue una extracción completa del material, porque no forma una bolsa que se pueda vaciar, sino que se infiltra entre los tejidos. El objetivo realista no es «quitarlo todo».
Lo que cuesta operando
La otra mitad de la balanza. En una serie publicada en 2025 de 35 pacientes operados de extracción de biopolímeros glúteos mediante abordaje abierto paramediano, con afectación de leve a moderada:
| Sin ninguna complicación | 42,85 % |
| Seroma (la complicación más frecuente) | 40 % |
| Tiempo medio hasta el seroma | 31 días |
| Dehiscencia de la herida e infección | descritas, menos frecuentes |
| Necrosis del colgajo o hematoma | ningún caso |
Los autores concluyen que la técnica es una alternativa segura en afectación leve o moderada, con resultados estéticos favorables, y que las complicaciones descritas no requirieron intervenciones adicionales.
Es un buen resultado para una cirugía de esta naturaleza. Pero un 40 % de seromas y un mes de media hasta que aparecen es información que mereces tener antes, no después.
Lo que cuesta esperar
Vigilar no significa que no pase nada. Significa aceptar tres cosas:
- El material sigue ahí. No se reabsorbe. Lo que hoy es un depósito silencioso mañana sigue siendo un depósito.
- La reacción de cuerpo extraño continúa. Es de bajo grado y puede permanecer callada mucho tiempo, pero no desaparece.
- El intervalo largo no protege. En un caso publicado en 2025, una paciente con material puesto veinte años antes desarrolló lesiones inflamatorias graves. Llevar mucho tiempo bien no es garantía de seguir bien.
A eso se suma lo que se describe cuando aparecen complicaciones: en la revisión de la literatura mundial sobre silicona industrial, entre los casos publicados las más frecuentes fueron la reacción granulomatosa (41,5 %), los problemas dermatológicos (41,5 %), la infección (35,9 %) y las complicaciones pulmonares (34,5 %). No son la incidencia entre todas las personas inyectadas —ese denominador no existe—, pero sí describen qué tipo de problemas aparecen.
Y una cosa que esperar no suele costar
Conviene decirlo claro, porque es el miedo que más empuja a operarse antes de estar decidida: en la mayoría de los casos, esperar no dificulta la cirugía posterior. Es el criterio de esta consulta y va en contra de lo que mucha gente asume.
Con la salvedad que hay que hacer siempre, y que preferimos escribir a que se sobreentienda: en medicina no se puede afirmar nada de forma tajante. Esto es lo que se observa en la mayoría de los casos, no una promesa sobre el tuyo. Si en tu situación hay algo que aconseje no esperar —infecciones repetidas, una zona que va a peor, la piel comprometida—, entonces ya no estamos hablando de vigilar.
Fuera de esos supuestos, la decisión no tiene fecha de caducidad quirúrgica. Si vigilas dos años y luego decides operarte, lo esperable es que no hayas perdido la oportunidad de que te operen bien. Lo que cambia con el tiempo no suele ser la técnica, sino tu situación: los síntomas, la zona, tu estado de salud.
Eso convierte «vigilar» en lo que debe ser —una decisión reversible— y no en una apuesta.
Qué inclina la balanza
Hacia operar:
- 🔑 Que repercuta en tu calidad de vida, o que genere molestias o dolor significativos. Es el criterio de esta consulta y el que más pesa: limitación al sentarte, al caminar o al dormir, o un dolor que ya condiciona tu día a día.
- Infecciones o brotes inflamatorios repetidos.
- Progresión: la zona va a peor, aparece deformidad o la piel se compromete.
- Herida abierta, úlcera o supuración, que no admite espera.
- Enfermedad autoinmune de base. En el caso publicado en 2025, la coexistencia de artritis reumatoide agravó la respuesta inflamatoria.
- Cantidad y localización manejables: cuanto más delimitado esté, más se puede conseguir.
Hacia vigilar:
- Ausencia de síntomas y estabilidad a lo largo del tiempo.
- Poca cantidad de material, bien localizado y sin signos inflamatorios.
- Situaciones médicas que hacen la cirugía más arriesgada que el problema que resolvería.
- Zonas o dispersión que limitan mucho lo que se puede retirar, cuando el beneficio esperable no compensa la secuela.
- Un momento vital inadecuado. No es una urgencia: si no puedes asumir ahora una recuperación, esperar de forma vigilada es una opción.
Qué es «vigilar» de verdad
Para que no se confunda con no hacer nada. Vigilar es:
- Una valoración de partida con exploración y prueba de imagen, para saber de dónde se parte.
- Una resonancia magnética anual. Es la pauta que recomendamos a quien decide no operarse, y tiene dos objetivos concretos: comprobar que la situación se mantiene estable y vigilar la migración del producto y de la afectación.
- Saber qué buscar entre revisiones, que es justo lo que explica la página de síntomas y señales de alarma.
- Tratar lo que aparezca cuando aparezca, sin que eso obligue a operar.
- Y poder cambiar de decisión. Vigilar hoy no cierra la puerta a operar mañana.
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Preguntas frecuentes
Si no me molestan, ¿para qué operarme?
Es una pregunta razonable y no tiene una respuesta automática. La ausencia de síntomas es un argumento real a favor de vigilar. Lo que pesa en el otro lado es que el material permanece y la reacción sigue activa, y que hay casos que aparecen mucho tiempo después.
¿Me lo van a poder quitar todo?
Rara vez se consigue una extracción completa: estos materiales se infiltran entre los tejidos y no forman una bolsa que se pueda vaciar. El objetivo es retirar la mayor cantidad posible y resolver el problema, no dejar la zona como antes de la inyección.
¿Cuánto mejora la gente que se opera?
En la revisión disponible, el 48 % logró respuesta completa y el 50 % parcial. Es decir: mejorar, mejora casi todo el mundo; resolverse del todo, aproximadamente la mitad.
¿La cirugía es peligrosa?
Tiene complicaciones propias y conviene conocerlas. En la serie de 35 extracciones glúteas citada, la más frecuente fue el seroma (40 %), no hubo ningún caso de necrosis ni de hematoma, y las complicaciones descritas no requirieron nuevas intervenciones.
¿Y si espero y luego es peor?
Es el temor razonable de fondo, y la respuesta es tranquilizadora sin ser absoluta: en la mayoría de los casos, esperar no dificulta la cirugía posterior. No se puede predecir la evolución individual —en medicina nunca se afirma nada de forma tajante— y por eso vigilar no es cruzarse de brazos: es partir de una valoración objetiva y repetir una resonancia cada año, para decidir con datos si algo cambia. Lo que habitualmente no pierdes por esperar es la posibilidad de operarte bien más adelante.
¿Cuándo se decide operar?
Cuando repercute en la calidad de vida o cuando genera molestias o dolor significativos. Ese es el criterio, y por eso una persona sin síntomas puede vigilar tranquilamente aunque lleve mucho material.
¿Cada cuánto hay que revisarse si decido esperar?
La pauta que recomendamos es una resonancia magnética anual, para comprobar la estabilidad y vigilar la migración del producto y de la afectación.
Tengo una enfermedad autoinmune, ¿cambia algo?
Puede cambiar bastante. Está descrito que la coexistencia de una enfermedad autoinmune agrave la respuesta inflamatoria al material, y el manejo en esos casos suele requerir un enfoque multidisciplinar.
¿Hay gente a la que no se opera?
Sí. En la revisión citada, muchos pacientes no eran candidatos a cirugía por contraindicaciones o por barreras de acceso. Para ellos existe el manejo médico, que controla la inflamación aunque no retire el material.
¿Se puede operar por partes?
Es una posibilidad que se valora según la cantidad, las zonas y el estado del tejido. Se decide caso por caso.
Fuentes
- Mustin DE, Barrett DL, Gangal A, White MS, Yeung H. Management of silicone granuloma: A systematic review. JAAD Int. 2023;11. Noventa y tres estudios con 227 participantes; la escisión quirúrgica supuso el 66,2 % de los tratamientos, con 48 % de respuestas completas y 50 % parciales; en conjunto, 41,8 % completas y 51,6 % parciales; muchos pacientes no eran candidatos a cirugía por contraindicaciones o barreras de acceso; la evidencia se limita a series de casos y un único estudio de cohortes. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36865613/
- Eusse Llanos JC, Posada López S. Paramedian open approach for gluteal biopolymers removal: a case series of 35 patients. JPRAS Open. 2025;45. Serie de 35 pacientes con afectación de leve a moderada; la complicación más frecuente fue el seroma (40 %), seguida de dehiscencia de la herida e infección; no hubo casos de necrosis del colgajo ni de hematoma; el tiempo medio de formación del seroma fue de 31 días; el 42,85 % no presentó ninguna complicación; los autores concluyen que es una alternativa segura con resultados estéticos favorables y que las complicaciones no requirieron intervenciones adicionales. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40837208/
- Gerk A, Telles L, Carroll M, et al. Use of industrial liquid silicone: a scoping review. Acta Cir Bras. 2024;39. Entre los casos publicados, granuloma (41,5 %), problemas dermatológicos (41,5 %), infección (35,9 %) y complicaciones pulmonares (34,5 %). https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39383418/
- Hormaza-Jaramillo A, Peñaloza Gonzalez D, Benavides-Ibarra SA, et al. Severe Complications Due to Biopolymers in a Patient With Autoimmune Disease: A Case Report and Review of the Literature. Aesthet Surg J Open Forum. 2025;7. Paciente con material aplicado 20 años antes y artritis reumatoide, con lesiones inflamatorias graves; la coexistencia de enfermedad autoinmune puede agravar la respuesta inflamatoria y el manejo fue multidisciplinar. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40979311/
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Si llevas años dándole vueltas a si quitártelos, lo que resuelve la duda no es más información: es saber cuánto material tienes, dónde está y en qué estado está el tejido. Con eso encima de la mesa, la conversación cambia.
En la valoración se te explican las dos opciones con lo que cada una puede darte, incluida la posibilidad de no operar y revisar.
Confirmación clínica del cirujano
Nº de colegiado 46/4624077
Nº de colegiado 46/4624503
Última revisión: 6 de septiembre de 2026. Contenido divulgativo; no sustituye la valoración individual de un profesional sanitario.





