Tratamiento en ICPM: Bichectomía en Valencia

En resumen

  • La diferencia de fondo es el plano de la grasa: la bichectomía retira grasa profunda —las bolsas de Bichat, entre el masetero y el buccinador, ni visible ni palpable desde fuera—; la liposucción facial aspira la subcutánea, la que está justo debajo de la piel y forma la papada.
  • Por eso cada una trata una zona distinta: la bichectomía afina la parte media de la mejilla y realza los pómulos; la liposucción define la papada, el ángulo mandibular y la línea cervical.
  • También difiere la técnica: la bichectomía se hace por incisión intraoral, con anestesia local, en 30-60 minutos; la liposucción con cánulas, por una incisión mínima tras la oreja o bajo el mentón, con anestesia local o sedación, en 45-90 minutos. Ambas son ambulatorias, pero la liposucción inflama más al principio.
  • Los candidatos no coinciden: la bichectomía pide rostro redondo sin flacidez cutánea, peso estable y una franja de 18 a 40 años; la liposucción admite un rango más amplio —de 25 a 60— y cierta laxitud asociada.
  • No son excluyentes: cuando el exceso está en los dos planos se combinan para un contorno completo. En ambas el resultado es progresivo —la bichectomía se aprecia a las tres semanas y es definitiva a los seis meses; la liposucción, entre las dos y las tres semanas, con mejora continuada—.

Cuando se busca un rostro más definido, con menos volumen en la zona inferior y mayor armonía en sus proporciones, existen dos procedimientos quirúrgicos que suelen compararse: la bichectomía y la liposucción facial. Aunque ambos tienen como objetivo mejorar el contorno facial y eliminar grasa localizada, son técnicas distintas, indicadas para casos diferentes y con resultados que responden a criterios anatómicos específicos.

En el Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo, en Valencia, realizamos ambas intervenciones con un enfoque individualizado. No se trata de elegir entre una u otra sin diagnóstico, sino de evaluar cuál es la más adecuada según la distribución de la grasa, la estructura ósea, el tipo de piel y los objetivos estéticos de cada paciente.

En este artículo te explicamos de forma clara y profesional las diferencias clave entre la bichectomía y la liposucción facial, sus indicaciones, resultados esperados y criterios para elegir la técnica más conveniente.

Si lo que buscas es afinar el tercio medio del rostro, la guía de la bichectomía describe esa vía en detalle.

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¿Qué es la bichectomía?

La bichectomía es una cirugía estética facial que consiste en la extracción parcial de las bolsas de Bichat. Estas bolsas son cúmulos de grasa profunda situados en la parte media de las mejillas, entre los músculos masetero y buccinador. Aunque no cumplen una función vital en adultos, pueden aportar un volumen excesivo al rostro, especialmente en personas con estructura facial redonda.

Objetivo principal: reducir el volumen de las mejillas desde el interior de la cavidad bucal, generando una silueta más afinada y resaltando los pómulos.

Indicada en:

  • Rostros redondos con mejillas prominentes.
  • Personas jóvenes con buena tonicidad cutánea.
  • Pacientes sin sobrepeso generalizado.

¿Qué es la liposucción facial?

La liposucción facial es una técnica quirúrgica que elimina grasa subcutánea superficial acumulada en distintas zonas del rostro. A través de cánulas finas, el cirujano aspira el tejido graso de áreas como el mentón, la papada, las mejillas inferiores o la mandíbula.

Objetivo principal: esculpir el contorno facial mediante la eliminación de grasa localizada en la capa subcutánea, mejorando la definición del tercio inferior del rostro.

Indicada en:

  • Pacientes con grasa subcutánea visible.
  • Personas con papada, mejillas pesadas o pérdida de definición mandibular, pero sin excesiva laxitud cutánea.
  • Pacientes con peso estable pero con acúmulos de grasa localizados.

Diferencias anatómicas: grasa profunda vs grasa subcutánea

Uno de los aspectos más relevantes para entender la diferencia entre ambos procedimientos es el plano anatómico donde se actúa:

  • Bichectomía: actúa sobre la grasa profunda de la mejilla (bolas de Bichat), no visible ni palpable desde el exterior. Está situada entre músculos masticatorios.
  • Liposucción facial: elimina grasa subcutánea, es decir, el tejido graso inmediatamente debajo de la piel. Es la grasa que genera papada o abultamientos superficiales.

Por tanto, la elección depende de dónde se encuentra el exceso de volumen: si está en la capa profunda, se indica bichectomía; si está en la superficie, se opta por liposucción.


Bichectomía: grasa profunda o grasa superficialDos cortes de la mejilla, uno al lado del otro, con las mismas capas rotuladas de fuera hacia dentro: piel, grasa subcutánea, músculo masetero, bola de Bichat, músculo buccinador y mucosa oral. En el corte de la izquierda, la bichectomía: una entrada intraoral atraviesa la mucosa de la mejilla y llega a la bola de Bichat, que se retira, ampliada en un círculo aparte. En el corte de la derecha, la liposucción facial: una cánula entra por una incisión cutánea mínima y recorre la capa de grasa subcutánea, justo debajo de la piel, sin tocar la bola de Bichat.GRASA SUPERFICIAL — LIPOSUCCIÓN FACIAL
Toda la decisión entre bichectomía y liposucción facial cabe en una pregunta anatómica: en qué plano está la grasa que sobra. La bola de Bichat es grasa profunda, alojada entre el masetero y el buccinador, ni visible ni palpable desde fuera; se retira por vía intraoral, a través de la mucosa de la mejilla, y por eso no deja cicatriz en la piel. La grasa subcutánea está justo debajo de la piel, es la que da redondez al contorno y la que forma la papada; se trata desde fuera, con cánula, por una incisión mínima escondida en un pliegue natural —cerca del trago, detrás de la oreja o bajo el mentón—. No son intercambiables: retirar la estructura equivocada no corrige el problema y puede dejar un resultado poco natural, así que lo primero que se decide en consulta es el plano, no la técnica. Esquema propio del Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo, simplificado con fines divulgativos.

Diferencias en la técnica quirúrgica

  • Bichectomía:
    • Incisión intraoral (no visible).
    • No requiere cánulas ni succión.
    • Se realiza con anestesia local.
    • Duración: 30 a 60 minutos.
    • Recuperación rápida, en 1 a 2 días.
  • Liposucción facial:
    • Incisión mínima detrás de la oreja o bajo el mentón.
    • Utiliza cánulas para aspirar grasa.
    • Puede requerir anestesia local o sedación.
    • Duración: 45 a 90 minutos.
    • Puede generar hematomas o inflamación durante más días.

Ambas técnicas son ambulatorias, pero la liposucción puede generar mayor inflamación inicial debido al desplazamiento del tejido subcutáneo.


Diferencias en los resultados

  • Bichectomía:
    • Estiliza la parte media del rostro.
    • Realza pómulos y afina el óvalo facial.
    • Resultados sutiles, progresivos: visibles a las 3 semanas y definitivos a los 6 meses.
    • Ideal para obtener una forma facial tipo “V”.
  • Liposucción facial:
    • Reduce papada y volumen en el tercio inferior del rostro.
    • Define el ángulo mandibular y la línea cervical.
    • Resultados sutiles, visibles tras 2 a 3 semanas, con mejora progresiva.
    • Ideal para redefinir el cuello y contorno de la mandíbula.

Es importante destacar que no son procedimientos excluyentes. En muchos casos pueden combinarse para lograr un contorno completo y armónico.


Cuánto volumen mueve realmente cada una

La comparación entre las dos suele plantearse en abstracto —«profunda» frente a «superficial»— y se aclara bastante poniendo una cifra sobre la mesa.

En bichectomía, lo que se retira está medido: 2,74 mL de media, con un rango de 1,8 a 4,9, en la revisión sistemática que reunió 134 procedimientos. Poco más de media cucharadita por lado. Y no es una cantidad que se decida sobre la marcha: es la porción accesible de una estructura anatómica concreta, la bola de Bichat, que está donde está y mide lo que mide.

Ahí está la diferencia de fondo con la liposucción facial, que trabaja sobre la grasa subcutánea: una capa continua, sin límites anatómicos propios, cuya cantidad depende de cada cara y de cuánto se aspire. Una actúa sobre una pieza definida; la otra, sobre un manto.

Esa distinción tiene tres consecuencias muy prácticas:

  • El techo del resultado. La bichectomía da lo que da. No se puede insistir para obtener más definición, porque no hay más pieza que retirar.
  • Dónde se nota. Al ser profunda, afina el tercio medio sin actuar sobre la superficie de la piel; la liposucción, al ser superficial, depende también de cómo se redistribuya y se adapte esa piel.
  • La prudencia. Ninguna de las dos es reversible, así que en las dos la mesura vale más que la ambición. Con un añadido para la bichectomía: ningún estudio ha evaluado todavía cómo envejece a largo plazo la cara operada, de modo que retirar lo justo no es timidez, es criterio.

Diferencias en los candidatos ideales

Perfil del paciente para bichectomía:

  • Edad entre 18 y 40 años.
  • Sin flacidez cutánea.
  • Mejillas redondas y sin exceso de grasa superficial.
  • Peso corporal estable.

Perfil del paciente para liposucción facial:

  • Acúmulo de grasa en la papada o mandíbula.
  • Piel con cierta elasticidad, aunque también puede combinarse con tensado cutáneo.
  • Puede haber ligera flacidez asociada.
  • Edad más variable, entre 25 y 60 años.

En todos los casos, es fundamental una valoración médica para definir el origen del volumen facial y su distribución.


Diferencias en los riesgos y recuperación

  • Bichectomía: presenta bajo riesgo generalmente, sin cicatrices visibles ni molestias relevantes. Puede haber inflamación leve, que cede en pocos días.
  • Liposucción facial: tiene también ciertos riesgos, pero requiere mayor control postoperatorio. Puede haber hematomas, seromas o cambios temporales en la sensibilidad.

Ambos procedimientos deben realizarse por cirujanos especializados en estética facial, con dominio de la anatomía y de los planos quirúrgicos para evitar complicaciones.


¿Qué opción es mejor?

No existe una técnica mejor en términos absolutos. Todo depende del tipo de rostro, del objetivo estético y de la distribución de la grasa facial.

  • Si el problema está en las mejillas medias, con volumen interno y sin flacidez: bichectomía.
  • Si el exceso de grasa está en la papada, contorno mandibular o bajo el mentón: liposucción facial.
  • Si se desea una definición completa del rostro: combinación de ambas técnicas, adaptadas al diagnóstico clínico.

En el Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo valoramos cada caso de forma personalizada. Utilizamos fotografía médica, análisis de proporciones y herramientas de planificación digital para diseñar la mejor estrategia quirúrgica para tu rostro.


La bichectomía y la liposucción facial son procedimientos diferentes, pero complementarios, que permiten afinar el rostro y mejorar su armonía. Mientras la primera actúa en el plano profundo, eliminando grasa de las mejillas, la segunda moldea las zonas superficiales del cuello y mandíbula.

Con un diagnóstico adecuado y la intervención de un equipo médico especializado, ambos procedimientos ofrecen resultados seguros, duraderos y naturales, sin necesidad de recurrir a rellenos o tratamientos continuos.

Si deseas mejorar la estética de tu rostro, realzar tus pómulos o definir tu mandíbula, te invitamos a solicitar una consulta en nuestra clínica de Valencia. Estaremos encantados de ayudarte a elegir la opción más adecuada para ti, con el respaldo de una cirugía ética, precisa y adaptada a tu rostro.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia de fondo entre las dos?

El plano de la grasa. La bichectomía retira grasa profunda —las bolsas de Bichat, entre el masetero y el buccinador, ni visible ni palpable desde fuera—; la liposucción facial aspira la subcutánea, la que está justo debajo de la piel y forma la papada.

¿Qué zona afina cada una?

La bichectomía afina la parte media de la mejilla y realza los pómulos, hacia una forma facial en «V». La liposucción define la papada, el ángulo mandibular y la línea cervical, es decir, el tercio inferior del rostro.

¿Cómo se hace cada una?

La bichectomía, por incisión intraoral —no visible, sin cicatriz en la piel—, con anestesia local y en 30 a 60 minutos. La liposucción, con cánulas por una incisión mínima escondida tras la oreja o bajo el mentón, con anestesia local o sedación y en 45 a 90 minutos. Ambas son ambulatorias, aunque la liposucción inflama más al principio.

¿Cuánta grasa se retira en una bichectomía?

Está medido: 2,74 mL de media, con un rango de 1,8 a 4,9, según la revisión sistemática que reunió 134 procedimientos. Poco más de media cucharadita por lado. Y no es una cantidad que se decida sobre la marcha: es la porción accesible de una estructura anatómica concreta, que está donde está y mide lo que mide.

¿Puedo pedir que me quiten más para que se note más?

No. La bichectomía da lo que da: no se puede insistir para obtener más definición porque no hay más pieza que retirar. La liposucción, en cambio, trabaja sobre una capa continua sin límites anatómicos propios, cuya cantidad depende de cada cara y de cuánto se aspire. Una actúa sobre una pieza definida; la otra, sobre un manto.

¿Son reversibles?

Ninguna de las dos. Por eso en ambas la mesura vale más que la ambición. Con un añadido para la bichectomía: ningún estudio ha evaluado todavía cómo envejece a largo plazo la cara operada, de modo que retirar lo justo no es timidez, es criterio.

¿Quién es candidato a cada una?

Para la bichectomía: rostro redondo con mejillas prominentes, sin flacidez cutánea, peso corporal estable y una franja de 18 a 40 años. Para la liposucción facial: acúmulo de grasa en papada o mandíbula, piel con cierta elasticidad —admite cierta laxitud asociada— y una edad más variable, entre 25 y 60 años.

¿Se pueden combinar?

Sí. No son excluyentes: cuando el exceso está en los dos planos se combinan para lograr un contorno completo y armónico.

¿Cuándo se ve el resultado?

En ambas es progresivo. La bichectomía se aprecia a las 3 semanas y es definitiva a los 6 meses. La liposucción, entre las 2 y las 3 semanas, con mejora continuada.

¿Qué riesgos tiene cada una?

La bichectomía presenta bajo riesgo en general, sin cicatrices visibles, con una inflamación leve que cede en pocos días. La liposucción requiere mayor control postoperatorio: puede haber hematomas, seromas o cambios temporales en la sensibilidad.

Entonces, ¿cuál es mejor?

No existe una mejor en términos absolutos. Si el volumen está en las mejillas medias, es interno y no hay flacidez: bichectomía. Si el exceso está en la papada, el contorno mandibular o bajo el mentón: liposucción facial. Lo primero que se decide en consulta es el plano, no la técnica: retirar la estructura equivocada no corrige el problema.

Fuentes

  • Traboulsi-Garet B, Camps-Font O, Traboulsi-Garet M, Gay-Escoda C. Buccal fat pad excision for cheek refinement: A systematic review. Med Oral Patol Oral Cir Bucal. 2021;26(4):e474-e481. PMID 34023838 — volumen medio extirpado de 2,74 ± 0,69 mL (rango 1,8-4,9) sobre 134 procedimientos.
  • Moura LB, Spin JR, Spin-Neto R, Pereira-Filho VA. Buccal fat pad removal to improve facial aesthetics: an established technique? Med Oral Patol Oral Cir Bucal. 2018;23(4):e478-e484. PMID 29924767 — ningún estudio ha evaluado el envejecimiento facial ni los efectos a largo plazo.


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