En resumen
- La fotodepilación consigue reducción del vello a largo plazo, no eliminación definitiva: en la revisión que exigió seguir a los pacientes un ciclo completo de crecimiento, la luz pulsada logró entre un 27 % y un 52,7 % según la zona.
- El modo SHR aplica pulsos de baja fluencia a alta frecuencia con el cabezal en movimiento. Frente al disparo único de alta fluencia obtuvo eficacia equivalente con aproximadamente la mitad del dolor.
- El número de sesiones lo determina el ciclo de crecimiento de la zona, no el equipo: cada sesión solo alcanza al pelo que está en fase de crecimiento activo.
- No funciona sobre vello blanco, cano o muy rubio: sin pigmento no hay diana que absorba la luz. Es una limitación física de la tecnología, no de un aparato concreto.
- La piel bronceada es una contraindicación real, y un vello de aparición rápida acompañado de reglas irregulares o acné debe estudiarse antes de tratarlo.
La fotodepilación reduce el vello calentando el folículo mediante luz absorbida por el pigmento del pelo. En el Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo (ICPM), en Valencia, la realizamos con luz pulsada intensa en modo SHR, que no es un nombre comercial para lo de siempre: es una forma distinta de entregar esa energía, y existen ensayos que la han comparado cara a cara con la forma clásica.
Dos advertencias por delante, porque condicionan todo lo demás. La primera: se habla de reducción a largo plazo, no de eliminación definitiva; quien prometa lo segundo está prometiendo algo que la literatura no sostiene. La segunda: el número de sesiones no lo decide el aparato, lo decide el ciclo de crecimiento de la zona que se va a tratar.
Qué es exactamente el SHR
La fotodepilación clásica funciona por fototermólisis selectiva: un disparo de alta fluencia —mucha energía concentrada en muy poco tiempo— que el pigmento del pelo absorbe y convierte en calor suficiente para dañar el folículo de una vez. Es eficaz y es lo que más duele.
El modo SHR —de super hair removal— invierte el planteamiento. En lugar de un disparo potente, aplica pulsos de baja fluencia a alta frecuencia de repetición mientras el cabezal se desplaza sobre la piel. El calor se acumula de forma progresiva hasta alcanzar la temperatura que daña el folículo, en vez de llegar de golpe. La piel se enfría por contacto durante todo el barrido.
Es la diferencia entre subir la temperatura a base de un golpe de calor o hacerlo poco a poco. El destino es el mismo; el trayecto, no.
Por qué trabajamos en modo SHR
Esta es la parte con respaldo directo, y conviene mirarla con detalle porque es un caso poco frecuente: hay ensayos que comparan el mismo equipo en los dos modos, sobre el mismo paciente, un lado contra el otro.
El estudio que da nombre al modo. Noventa y dos mujeres recibieron cuatro sesiones de depilación axilar con un láser de diodo de 810 nm: una axila en modo SHR y la otra en modo clásico de alta fluencia. A los seis meses de la última sesión, la reducción mediana de vello fue del 90,2 % con SHR frente al 87 % con el modo clásico. Y el dolor mediano, en escala de 0 a 10, fue de 2,75 con SHR frente a 6,75 con el modo clásico. Los autores concluyen que la baja fluencia con alta frecuencia de repetición elimina el vello con eficacia y además mejora significativamente la tolerabilidad y reduce los efectos adversos durante el tratamiento.
Un segundo ensayo, con seguimiento más largo. Comparación aleatorizada lado contra lado entre un equipo en modo SHR en movimiento y un equipo de disparo único, cinco sesiones separadas 6-8 semanas y recuentos ciegos de pelo al mes, a los 6 y a los 12 meses. Reducción a los seis meses: 40,7 % con la técnica en movimiento frente al 33,5 % con el disparo único, una diferencia que no alcanzó significación estadística. El dolor sí la alcanzó, y con holgura: 2,7 frente a 3,6 (p = 0,0007). Los resultados de los seis meses se mantuvieron al año.
Resumido: en las comparaciones directas disponibles, el modo SHR consigue una eficacia equivalente —o ligeramente superior, sin diferencia estadística— con aproximadamente la mitad del dolor.
Y aquí va el matiz que no vas a leer en otras webs: los dos ensayos se hicieron con láser de diodo en modo SHR, no con luz pulsada. El principio que ponen a prueba —baja fluencia, alta repetición, cabezal en movimiento, calentamiento progresivo— es el mismo que aplica un equipo de IPL en modo SHR, pero la evidencia específica de IPL-SHR es más escasa. Lo decimos porque es verdad y porque la diferencia entre informar y vender está justo ahí.
Ahora bien, que el dolor importe no es un detalle cosmético. La fotodepilación exige completar una tanda de sesiones espaciadas durante meses, y el tratamiento que no se termina no funciona. Una técnica que duele la mitad es una técnica que se acaba.
IPL o láser: lo que dicen las comparaciones directas
Un ensayo clínico aleatorizado de 2026 comparó luz pulsada intensa (filtro de 690 nm) frente a láser de diodo de 810 nm en la axila, un lado cada uno, en mujeres de fototipos I a IV, con cuatro sesiones mensuales y evaluadores ciegos. En el objetivo principal —recuento de pelo a las cuatro semanas— no hubo diferencia estadísticamente significativa entre las dos. A las 30 semanas, el diodo mostró mejores resultados objetivos. El dolor fue consistentemente mayor con el láser de diodo. Los efectos adversos se repartieron distinto: eritema más frecuente con IPL; edema perifolicular y carbonización más frecuentes con el diodo. Todos fueron transitorios y ninguno necesitó tratamiento médico.
Un metaanálisis en fototipos III a VI con 12 ensayos comparativos encontró que el Nd:YAG de pulso largo y el láser de diodo no difieren significativamente de la IPL en reducción de recuento de pelo. En seguridad, el Nd:YAG salió mejor que la IPL en hiperpigmentación postinflamatoria, y el diodo tuvo un perfil comparable al de la IPL pero con puntuaciones de dolor más altas.
Así que el mapa real es este: frente a las dos tecnologías con las que más se la compara, la luz pulsada obtiene una reducción equivalente y se tolera mejor, además de ser versátil entre fototipos y cubrir superficies grandes con rapidez. Sumada al modo SHR, esa ventaja de tolerancia se acumula.
Qué reducción es realista
Aquí está el dato que más conviene interiorizar antes de empezar.
Una revisión sistemática se propuso algo que casi nadie hace: analizar solo ensayos aleatorizados con un seguimiento igual o mayor que un ciclo completo de crecimiento del pelo en la zona tratada, que es la única forma de saber si la reducción se sostiene. Encontró apenas cinco ensayos elegibles, con 223 pacientes en total. Sus rangos de reducción a largo plazo:
| Tecnología | Reducción a largo plazo |
|---|---|
| Nd:YAG | 30 – 73,61 % |
| Láser de diodo | 32,5 – 69,2 % |
| Luz pulsada intensa (IPL) | 27 – 52,7 % |
Y un hallazgo que explica buena parte de la variación: la reducción fue mayor en las zonas con ciclo de crecimiento largo —la pierna, con ciclo de aproximadamente un año— y menor en las de ciclo corto, como la cara, en torno a seis meses. Para la IPL, el peor resultado se dio en la cara y el mejor en la axila.
Dos lecturas prácticas. Una: los rangos son amplios y las horquillas se solapan, así que ningún porcentaje concreto puede prometerse. Dos: si tu objetivo es la cara, ajusta la expectativa; es la zona donde toda la literatura, con cualquier tecnología, obtiene menos.
Cuántas sesiones, y por qué se espacian
La luz solo daña el folículo cuando el pelo está en fase de crecimiento activo, que es cuando conserva pigmento y conexión con la matriz. En cualquier momento dado, solo una parte del vello de una zona está en esa fase; el resto está en reposo y la sesión, sencillamente, no lo alcanza.
De ahí se deduce todo el calendario: hacen falta varias sesiones espaciadas para ir cazando cada tanda de folículos según entra en fase activa, y el intervalo depende de la zona, no de la agenda. Los ensayos citados trabajan con intervalos de cuatro semanas en axila y de seis a ocho semanas en pierna, con tandas de cuatro y cinco sesiones respectivamente; después, la mayoría de pacientes necesita sesiones de mantenimiento espaciadas.
En la valoración se define tu pauta concreta. Desconfía de la tanda cerrada idéntica para todo el mundo y para todas las zonas: es una decisión comercial, no clínica.
En piel morena y fototipos altos
Es la pregunta que más se repite y la que peor se responde en internet.
El riesgo en piel oscura no viene del pelo, viene de que la melanina de la piel compite con la del folículo por absorber la luz: si la piel capta demasiada energía, aparecen quemaduras y alteraciones del pigmento. Por eso el bronceado reciente es una contraindicación real y no una formalidad.
El metaanálisis en fototipos III a VI ya citado sitúa a la IPL en un terreno razonable: sin diferencias significativas frente al diodo y al Nd:YAG en reducción, con un perfil de seguridad comparable al del diodo, aunque el Nd:YAG de pulso largo salió mejor en hiperpigmentación postinflamatoria. Es decir: se puede tratar piel morena con luz pulsada, con parámetros conservadores, prueba previa y fotoprotección estricta, pero si tu fototipo es alto y tu prioridad absoluta es minimizar el riesgo de mancha, el Nd:YAG tiene mejores datos en ese punto concreto.
Cuando el vello es un problema médico, no estético
Hay una situación en la que la fotodepilación deja de ser un tratamiento de imagen: el hirsutismo, es decir, vello de patrón masculino en una mujer, que puede ser el signo visible de un trastorno hormonal como el síndrome de ovario poliquístico.
Una revisión sistemática publicada en JAMA Dermatology analizó seis estudios con 423 pacientes con SOP y encontró que las terapias con luz y láser mejoran la gravedad del hirsutismo y también los resultados psicológicos, con un matiz que cambia el planteamiento: las combinaciones con tratamiento sistémico —diodo con metformina o con anticonceptivo oral, IPL con metformina— resultaron superiores a la luz sola. Los autores subrayan que la certeza de la evidencia es baja.
La consecuencia práctica es sencilla y conviene decirla aunque nos reste sesiones: si el vello apareció de forma rápida, se acompaña de reglas irregulares, acné o cambios en la voz, lo primero no es depilar, es estudiarlo. Tratar solo la superficie de un problema endocrino retrasa un diagnóstico. En esos casos derivamos a endocrinología o ginecología y, si procede, la fotodepilación acompaña al tratamiento médico en vez de sustituirlo.
Riesgos y efectos adversos
- Eritema y edema perifolicular en las horas siguientes. Es lo esperable, no una complicación. En la comparación directa con láser de diodo, el eritema fue más frecuente con IPL; el edema y la carbonización, más frecuentes con el diodo. Todo transitorio.
- Quemaduras y ampollas. El riesgo real, y sube con piel bronceada, parámetros altos o falta de enfriamiento.
- Cambios de pigmento: manchas más claras o más oscuras, habitualmente transitorias, más probables en fototipos altos y con exposición solar.
- Hipertricosis paradójica. Es el efecto que más sorprende: que salga más pelo en la zona tratada o alrededor. Un metaanálisis con 9.733 pacientes la sitúa en el 3 % (IC 95 %: 1-6 %), casi exclusivamente en cara y cuello —fuera de esas zonas apareció solo en el 0,08 % de los casos—. La tecnología empleada no influyó en la tasa, y en tres de los cuatro estudios que lo evaluaron mejoró al continuar el tratamiento. Si te ocurre, lo que suele estar indicado no es abandonar, sino seguir.
- Lesión ocular. La protección ocular homologada es obligatoria para paciente y operador durante todos los disparos. No es negociable.
- Foliculitis e infección en la zona tratada, poco frecuentes.
Cuándo no se hace
- Piel bronceada, sea de sol o de autobronceador. Es el estado de la piel lo que contraindica la sesión, no la época del año: con la zona protegida se trata durante todo el año.
- Vello blanco, cano, rubio muy claro o pelirrojo: sin pigmento que absorba la luz no hay diana, y la fotodepilación no funciona. Decirlo antes de cobrar una tanda es la parte fácil de este trabajo.
- Lesiones pigmentadas sin diagnosticar en la zona. Un lunar que ha cambiado se estudia antes de dispararle luz encima; ese es uno de los motivos por los que este tratamiento debería indicarse desde una consulta médica.
- Tatuajes: no se trata por encima.
- Infección activa, herpes en brote o dermatosis inflamatoria en la zona.
- Fármacos fotosensibilizantes —algunos antibióticos, retinoides orales recientes, entre otros—: hay que revisar la medicación antes de la primera sesión.
- Embarazo: no existe evidencia de daño, pero tampoco estudios que respalden la seguridad, así que se pospone.
Cómo prepararse
- Rasurar la zona el día antes o el mismo día. La luz necesita el pelo dentro del folículo, no fuera.
- No depilarse con cera, pinzas ni hilo durante las semanas previas ni entre sesiones: esos métodos arrancan el pelo de raíz y eliminan justamente la diana. Es el error que más veces arruina una tanda entera.
- Proteger del sol la zona tratada, antes y después: fotoprotector alto a diario y evitar la exposición directa. No hay que renunciar al verano, hay que llegar a la sesión sin bronceado.
- Acudir sin cremas, desodorante ni maquillaje en la zona a tratar.
Precios y bonos
Los precios dependen de la superficie que se trate, no del tiempo de la sesión:
| Tipo de zona | Precio orientativo por sesión |
|---|---|
| Zonas muy pequeñas | desde 40 € |
| Zonas intermedias | según superficie |
| Zonas extensas | hasta 200 € |
Trabajamos además con bonos de varias sesiones que mejoran el precio por sesión, que es la forma habitual de contratarlo porque el tratamiento es, por definición, una tanda y no un acto aislado.
La zona exacta y el precio final se definen en la valoración: «media pierna» o «axilas» no significan lo mismo en todos los centros, así que el presupuesto se cierra viendo la superficie real. No condicionamos ningún precio a contratar en el momento.
Cómo comprobar que el equipo es legal
Merece la pena saberlo, porque este es un sector con mucho aparato y poco control.
Los equipos de luz pulsada intensa destinados a depilación están recogidos expresamente en el Anexo XVI del Reglamento (UE) 2017/745: aunque su finalidad no sea médica, se regulan como productos sanitarios por su funcionamiento y su riesgo. No son electrodomésticos.
Y hay un precedente concreto: la AEMPS informó de la detección de un certificado de marcado CE falsificado atribuido a un fabricante de equipos de luz pulsada intensa combinados con láser de diodo y de sistemas de láser CO₂ fraccionado. El certificado manipulaba fechas y atribuía falsamente la aprobación a un organismo notificado alemán, y la Agencia pidió a los profesionales comprobar sus equipos y las fechas de fabricación.
Preguntar con qué te van a tratar, quién lo fabrica y quién maneja el aparato es razonable. Ningún centro serio se incomoda.
Pedir cita
Puedes reservar tu cita tú mismo. Elige el día y la hora entre los huecos libres de la agenda, en un desplegable que se abre aquí mismo, sin salir de esta página.
Preguntas frecuentes
¿La fotodepilación es definitiva?
No. Se habla de reducción a largo plazo. En la revisión sistemática con seguimiento de al menos un ciclo completo de crecimiento, la luz pulsada logró entre un 27 % y un 52,7 % de reducción mantenida según la zona, y las demás tecnologías tampoco alcanzan el 100 %. La mayoría de pacientes necesita sesiones de mantenimiento.
¿Duele?
Menos que la fotodepilación clásica. En los ensayos que comparan el modo SHR con el disparo de alta fluencia sobre el mismo paciente, el dolor mediano bajó de 6,75 a 2,75 en uno y de 3,6 a 2,7 en el otro. Se describe como un calor creciente durante el barrido, no como el chasquido puntual del disparo único.
¿Cuántas sesiones necesito?
Depende de la zona, porque depende de su ciclo de crecimiento. Los ensayos publicados usan tandas de cuatro sesiones cada cuatro semanas en axila y de cinco cada seis a ocho semanas en pierna. Tu pauta se define en la valoración; una tanda idéntica para todas las zonas y todos los pacientes es una decisión comercial.
¿Sirve en piel morena?
Sí, con parámetros conservadores, prueba previa y fotoprotección estricta. En fototipos III a VI la luz pulsada no mostró diferencias significativas frente al diodo ni al Nd:YAG en reducción de vello. Si tu prioridad es minimizar el riesgo de hiperpigmentación, el Nd:YAG tiene mejores datos en ese punto concreto.
¿Y en pelo rubio o canoso?
No funciona. La luz necesita el pigmento del pelo para convertirse en calor; sin pigmento no hay diana. Es una limitación física de la tecnología, no de un equipo concreto.
¿Puede salirme más pelo?
Es poco frecuente pero existe: se llama hipertricosis paradójica y aparece en torno al 3 % de los tratamientos, casi solo en cara y cuello. La tecnología empleada no cambia la probabilidad. Suele mejorar continuando el tratamiento en vez de suspenderlo.
¿Se puede hacer en verano?
Sí. Lo que contraindica la sesión no es el mes del calendario, es llegar con la piel bronceada: el riesgo depende del estado de tu piel, no de la estación.
Protegiéndote bien se trata durante todo el año. En la práctica significa evitar la exposición directa en la zona que se va a tratar, fotoprotector alto a diario y nada de autobronceadores. Con eso, el verano no es un impedimento, y de hecho interrumpir la tanda tres meses tiene su propio coste: el calendario de sesiones va marcado por el ciclo de crecimiento del pelo, y saltárselo alarga el tratamiento.
Si vas a estar al sol sin poder protegerte —una semana de playa, trabajo al aire libre—, se pospone esa sesión concreta y se retoma después. Es un ajuste de agenda, no una renuncia.
¿Puedo depilarme con cera entre sesiones?
No. La cera, las pinzas y el hilo arrancan el pelo de raíz y eliminan la estructura que la luz necesita alcanzar. Entre sesiones solo rasurado.
¿Es lo mismo que la IPL para manchas o rosácea?
No. Es el mismo tipo de equipo, pero con filtros, parámetros y objetivo distintos. Que un centro depile con luz pulsada no significa que trate manchas o rosácea con criterio médico, ni al revés. Lo explicamos en luz pulsada intensa ipl en valencia.
¿Cuánto cuesta?
Desde 40 € una sesión de zona muy pequeña hasta unos 200 € las zonas extensas, con bonos que mejoran el precio por sesión. La superficie exacta y el presupuesto se cierran en la valoración.
Fuentes
- Li W, Liu C, Chen Z, et al. Safety and efficacy of low fluence, high repetition rate versus high fluence, low repetition rate 810-nm diode laser for axillary hair removal in Chinese women. J Cosmet Laser Ther. 2016;18(7):393-396. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27419804/
- Koo B, Ball K, Tremaine AM, Zachary CB. A comparison of two 810 diode lasers for hair removal: low fluence, multiple pass versus a high fluence, single pass technique. Lasers Surg Med. 2014;46(4):270-4. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24752608/
- Barros RTB, Stella OHAS, Galache TR, et al. Efficacy and safety of intense pulsed light compared to diode laser for hair removal: a randomized controlled trial. Lasers Med Sci. 2026;41(1):108. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42249955/
- Krasniqi A, McClurg DP, Gillespie KJ, Rajpara S. Efficacy of lasers and light sources in long-term hair reduction: a systematic review. J Cosmet Laser Ther. 2022;24(1-5):1-8. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35634805/
- Dorgham NA, Dorgham DA. Lasers for reduction of unwanted hair in skin of colour: a systematic review and meta-analysis. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2020;34(5):948-955. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31587390/
- Snast I, Kaftory R, Lapidoth M, Levi A. Paradoxical Hypertrichosis Associated with Laser and Light Therapy for Hair Removal: A Systematic Review and Meta-analysis. Am J Clin Dermatol. 2021;22(5):615-624. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34057666/
- Tan K, Coster T, Mousa A, et al. Laser and Light-Based Therapies for Hirsutism Management in Women With Polycystic Ovarian Syndrome: A Systematic Review. JAMA Dermatol. 2024;160(7):746-757. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38630483/
- AEMPS. Productos sin finalidad médica del Anexo XVI (Reglamento UE 2017/745), que incluye expresamente los equipos de luz pulsada intensa para depilación. https://www.aemps.gob.es/productos-sanitarios/productos-sanitarios/productos-sin-finalidad-medica-anexo-xvi/
- AEMPS. La AEMPS informa sobre la detección de un certificado de marcado CE falsificado de la empresa Beijing Globalipl Development Co., Ltd. https://www.aemps.gob.es/informa/la-aemps-informa-sobre-la-deteccion-de-un-certificado-de-marcado-ce-falsificado-de-la-empresa-beijing-globalipl-development-co-ltd/
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Confirmación clínica del cirujano
Revisión clínica: Dr. Enrique Salmerón González y Dra. Elena García Vilariño, especialistas en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, colegiados en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia con los números 46/4624077 y 46/4624503 respectivamente. Última revisión médica: 2 de agosto de 2026. Esta información es divulgativa y no sustituye la valoración médica individual en consulta.
Nº de colegiado 46/4624077
Nº de colegiado 46/4624503





