En resumen

  • El mentón se valora en el perfil y en relación con la nariz, el labio y el cuello, nunca aislado: un mentón retraído puede hacer que la nariz parezca más grande sin que la nariz tenga nada.
  • Relleno, implante y cirugía del hueso no son intercambiables. Actúan a profundidades distintas y resuelven problemas distintos; la anatomía decide, no la preferencia.
  • Si lo retraído no es el mentón sino toda la mandíbula, la mentoplastia no es la solución: el tratamiento entonces es ortognático y se valora con el especialista correspondiente.
  • En la literatura sobre implantes de mentón la satisfacción ronda el 97,8 %, con infección por debajo del 1 %; lo más descrito es la reabsorción ósea bajo el implante (8,3 %) y el hormigueo transitorio del labio inferior.
  • Precio orientativo: entre 3.000 y 4.900 €, según la técnica y si se combina con otra intervención. Siempre sujeto a valoración previa.

La mentoplastia, también llamada cirugía de mentón, es un procedimiento quirúrgico que modifica la forma, el tamaño o la proyección del mentón. Forma parte de las cirugías faciales orientadas a mejorar la proporción del rostro, especialmente en vista lateral, que es donde el mentón manda.

Aunque suele asociarse a fines estéticos, en algunos casos tiene también un componente funcional: una posición mandibular retraída puede comprometer la oclusión o generar tensiones musculares. Esta página recorre el procedimiento completo: qué técnica corresponde a cada anatomía, cómo es la intervención y la recuperación, qué riesgos tiene, cuánto cuesta de forma orientativa y —esto importa— cuándo la mentoplastia no es la respuesta.

¿Qué es exactamente una mentoplastia?

La mentoplastia es una intervención ambulatoria que modifica la estructura del mentón para mejorar la estética del perfil facial. Puede consistir en aumentar el volumen —con un implante o con grasa del propio paciente— o en reducir y remodelar el hueso, en casos menos frecuentes.

Se realiza bajo anestesia local con sedación o general, según el caso, y la recuperación es rápida.

El papel del mentón en la estética facial

El mentón forma parte del tercio inferior del rostro. Su relación con la nariz, el labio inferior y el cuello define el perfil. Un mentón muy retraído puede hacer que la nariz parezca más prominente de lo que es y que el cuello se perciba menos definido. Al revés, un mentón excesivamente proyectado rompe la armonía por el otro lado.

Ahí está la parte interesante: en algunos pacientes que consultan por su nariz, lo que está descompensado es el mentón. Por eso la valoración se hace sobre el perfil completo y no sobre una sola pieza.

¿Cuándo conviene realizar una mentoplastia?

Es razonable plantearla en estos casos:

  • Mentón poco proyectado o retraído que genera desequilibrio facial
  • Perfiles en los que la nariz parece desproporcionada respecto al tercio inferior
  • Desequilibrio entre nariz, labios y mentón
  • Asimetría mandibular leve que se manifiesta en el tercio inferior
  • Pacientes operados de rinoplastia que quieren completar la armonía del perfil
  • Buena salud general y expectativas realistas

Cuándo el problema no es el mentón

Esta distinción es la más importante de la página. Si lo que está retraído no es el mentón sino toda la mandíbula, adelantar solo la punta del mentón puede mejorar el perfil de lado pero deja intacto el problema de fondo, que afecta a la mordida y a la relación entre los dos maxilares. En ese escenario el tratamiento es ortognático, se planifica con estudio de la oclusión y corresponde valorarlo con el especialista correspondiente.

Por eso una exploración que solo mire la fotografía de perfil es insuficiente: hay que descartar alteraciones óseas, dentales o mandibulares que pidan otro tratamiento.

¿Qué opciones existen dentro de la mentoplastia?

Conviene decirlo de entrada: estas técnicas no son alternativas intercambiables. Actúan a profundidades distintas y resuelven problemas distintos.

  • Implante de mentón. Se coloca una prótesis sobre el hueso, a través de una incisión submentoniana —bajo el mentón, escondida en un pliegue natural— o por vía intraoral. Es la opción más habitual cuando hace falta ganar proyección de forma estable y previsible.
  • Lipotransferencia. Se extrae grasa del propio paciente, se procesa y se reinyecta. No introduce material sintético y da un resultado natural, pero una parte del injerto se reabsorbe, de modo que puede hacer falta más de una sesión.
  • Mentoplastia de reducción. Remodelado del hueso cuando el mentón es excesivamente prominente.
  • Osteotomía (genioplastia deslizante). Se realiza un corte controlado del hueso del mentón y se reposiciona. Es la opción cuando se necesita un movimiento óseo importante, en varias direcciones, o cuando no se desea implante.

La elección depende de cuánta proyección falta, de la forma del hueso, del grosor de los tejidos y de si hay algún componente funcional. Se decide en la consulta, no por catálogo.

Dónde actúa cada técnica de mentoplastiaTres perfiles faciales vistos de lado, dibujados de frente a cuello. En los tres, el trazo discontinuo marca el perfil de partida con el mentón retraído y el trazo continuo el perfil corregido. Lo que cambia entre paneles es el mecanismo y la profundidad a la que se actúa. Primer panel, relleno: se añade volumen en el tejido blando, por delante del hueso; el resultado es temporal y sirve también para ensayar el cambio antes de decidirse. Segundo panel, implante: una prótesis se apoya directamente sobre el borde del hueso del mentón, lo que da un aumento estable y previsible, y es retirable. Tercer panel, osteotomía o genioplastia deslizante: se corta un segmento del propio hueso y se desplaza hacia delante, lo que permite correcciones mayores y en varias direcciones. Las tres no son intercambiables: la anatomía de cada paciente decide cuál corresponde.
No son alternativas intercambiables: cada una actúa a una profundidad distinta. Cuánta proyección falta, la forma del hueso y el grosor de los tejidos deciden cuál corresponde.

La consulta inicial: evaluación del perfil facial

En la valoración se analiza:

  • El rostro en fotografía, de frente y de perfil
  • La relación entre nariz, labios y mentón
  • La simetría mandibular
  • La oclusión, para descartar que el problema sea esquelético y no del mentón
  • La técnica más adecuada según la estructura facial

De ahí sale si el paciente se beneficia de una mentoplastia aislada o si conviene combinarla con otra intervención —una rinoplastia, formando una perfiloplastia— o derivarla a otro tratamiento.

Cómo es la intervención, paso a paso

La intervención dura aproximadamente una hora y se realiza de forma ambulatoria, sin ingreso.

  1. Anestesia. Local con sedación o general, según el caso y la técnica.
  2. Abordaje. En el implante, una incisión pequeña bajo el mentón, en un pliegue natural, o bien por dentro de la boca. La vía externa da mejor exposición; la intraoral evita cicatriz visible pero se asocia a más riesgo de infección, y esa es la razón por la que se elige una u otra.
  3. Colocación. El implante se posiciona sobre el hueso, centrado y ajustado al contorno. En la lipotransferencia, la grasa se infiltra en varios planos y en pequeñas cantidades.
  4. Cierre. Sutura y, habitualmente, un vendaje compresivo los primeros días para limitar la inflamación y evitar desplazamientos.

Recuperación

Los plazos son orientativos y los ajusta el cirujano en las revisiones.

La recuperación de una mentoplastia, paso a pasoLínea de tiempo con cinco hitos orientativos. Primeras 48 a 72 horas: reposo relativo, dormir con la cabeza elevada y vendaje compresivo; es normal la hinchazón y la sensación de tensión al hablar o sonreír. Dos o tres días: la mayoría de los pacientes se reincorporan a su actividad habitual. Primera semana: se evita el ejercicio intenso, no se presiona la zona y se sigue dieta blanda si el abordaje ha sido por dentro de la boca. Primer mes: la inflamación cede de forma progresiva y puede persistir una alteración de la sensibilidad del labio inferior o del mentón, en forma de hormigueo o acorchamiento, que suele ser transitoria. Alrededor del sexto mes el resultado se considera asentado, cuando los tejidos se han adaptado del todo a la nueva forma. Todos los plazos son orientativos y los ajusta el cirujano en las revisiones.La recuperación, paso a paso48-72 hReposo relativo,cabeza elevaday vendaje.2-3 díasVuelta a la actividadhabitual en la mayoríade los casos.1 semanaSin ejercicio intenso.Dieta blanda si la víafue intraoral.1 mesBaja la hinchazón.Puede quedar hormigueodel labio, transitorio.~6 mesesResultado asentado,con los tejidos yaadaptados.Plazos orientativos: cada paciente evoluciona a su ritmo y los hitos los fija el cirujano en las revisiones.
El hormigueo o el acorchamiento del labio inferior es de las molestias más frecuentes y casi siempre pasajero, por la proximidad del nervio mentoniano. Conviene comentarlo en las revisiones.

Primeras 48-72 horas. Reposo relativo, dormir con la cabeza elevada y vendaje. Es normal la hinchazón, la tirantez y una sensación de tensión al hablar o sonreír. La mayoría de los pacientes se reincorporan a su actividad habitual en dos o tres días.

Primera semana. Se evita el ejercicio intenso, no se manipula ni se presiona la zona y se sigue una dieta blanda si el abordaje ha sido intraoral.

Primer mes. La inflamación cede de forma progresiva. Puede persistir una alteración de la sensibilidad del labio inferior o del mentón —hormigueo, acorchamiento— que en la mayoría de los casos es transitoria, aunque puede prolongarse semanas o meses.

A partir del sexto mes. El resultado se considera asentado, cuando los tejidos se han adaptado del todo a la nueva forma.

Beneficios de la mentoplastia

  • Mejora del equilibrio facial, sobre todo en vista lateral
  • Mayor definición del ángulo entre mentón y cuello
  • Corrección de la desproporción entre nariz y mentón, a veces sin tocar la nariz
  • Cirugía ambulatoria, con reincorporación rápida

Muchos pacientes describen además que se ven mejor en fotografía de perfil, que es donde el mentón se nota. Es un efecto frecuentemente referido, no un resultado que pueda garantizarse.

Riesgos y complicaciones

Los datos que siguen proceden de la literatura sobre aumento de mentón con implante, que es la técnica más documentada. La satisfacción descrita ronda el 97,8 %, y las complicaciones se reparten así:

  • Reabsorción ósea bajo el implante: 8,3 % — es lo más descrito. El hueso cede algo bajo la presión de la prótesis; suele ser leve y sin consecuencias, pero es la razón por la que el implante se coloca en la posición correcta y con el tamaño justo.
  • Migración del implante: 5 %
  • Malposición del implante: 2,5 %
  • Infección: por debajo del 1 % — mayor por vía intraoral que por vía externa
  • Extrusión del implante: 0,4 %

A esto se añaden los trastornos de sensibilidad del nervio mentoniano —hormigueo, acorchamiento o disestesia en el mentón y el labio inferior—, generalmente transitorios, aunque pueden prolongarse durante meses. Se previenen manteniendo la disección en la zona segura, alejada del recorrido del nervio.

En la lipotransferencia el problema principal no es una complicación sino la reabsorción parcial del injerto, que condiciona el resultado y puede obligar a una segunda sesión.

Estas cifras describen el conjunto de la técnica, no un pronóstico individual: el riesgo de cada persona depende de su anatomía, del abordaje y de sus antecedentes, y se valora en consulta.

¿Mentoplastia o relleno con ácido hialurónico?

El relleno puede ser útil para un aumento discreto o para probar el resultado antes de decidirse, que es un uso razonable. Pero actúa sobre el tejido blando, no sobre la estructura, su efecto es temporal y necesita repetirse.

La mentoplastia quirúrgica modifica la estructura y su resultado es estable en el tiempo. La elección entre una y otra no es de precio ni de miedo al quirófano: depende de cuánta proyección haga falta y de dónde esté el defecto.

Precio orientativo

En el Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo, la mentoplastia se sitúa entre 3.000 y 4.900 €. La horquilla depende de:

  • La técnica. No cuesta lo mismo colocar un implante que realizar una osteotomía con reposicionamiento del hueso.
  • El tipo de anestesia y la duración de la intervención.
  • Si se combina con otra cirugía, como una rinoplastia en una perfiloplastia, en cuyo caso se presupuesta el conjunto.

El presupuesto se cierra tras la consulta de valoración. Incluye la intervención, el equipo quirúrgico y las revisiones del seguimiento.

¿Y si aparece una complicación o hace falta un retoque?

Cada caso se valora de forma individual. Si aparece una complicación derivada de la intervención, su manejo se aborda en el centro sin volver a cobrar el procedimiento; los retoques menores de perfeccionamiento suelen estar incluidos, con un coste mínimo. Esto no es una garantía de resultado —la medicina es una obligación de medios, no de resultado—, sino el compromiso de facilitar al máximo la posibilidad de abordar cualquier incidencia.

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Preguntas frecuentes

¿Relleno, implante o cirugía del hueso: cuál me corresponde?

Depende de cuánta proyección falte y de dónde esté el defecto. El relleno actúa sobre el tejido blando y es temporal; el implante añade volumen estable sobre el hueso; la osteotomía mueve el propio hueso y permite correcciones mayores y en varias direcciones. No son intercambiables, y la anatomía decide.

¿Se nota el implante? ¿Se puede quitar?

Bien dimensionado y bien colocado no debería notarse al tacto ni a la vista. Es retirable: a diferencia del hueso reposicionado, un implante puede cambiarse o retirarse en una segunda intervención si hiciera falta.

¿Cuánto tiempo estaré hinchado y cuándo puedo volver al trabajo?

La mayoría de los pacientes se reincorporan en dos o tres días. La hinchazón baja de forma progresiva a lo largo de las primeras semanas y el resultado se considera asentado hacia el sexto mes.

¿Es normal notar el labio dormido o con hormigueo?

Sí, es una de las molestias más frecuentes tras esta cirugía, por la proximidad del nervio mentoniano. Suele ser transitoria, aunque puede durar semanas o meses. Conviene comentarlo en las revisiones.

¿Se puede combinar con una rinoplastia?

Sí, y es una combinación habitual: se llama perfiloplastia. En pacientes con desproporción entre nariz y mentón, tratar solo una de las dos puede dejar el perfil a medias.

¿La mentoplastia sirve si lo que tengo pequeño es la mandíbula?

No. Si el retroceso afecta a toda la mandíbula y no solo al mentón, la mentoplastia mejora el perfil pero no corrige el problema de fondo, que tiene además implicaciones en la mordida. Ese caso se estudia como cirugía ortognática.

Solicita tu cita

Si quieres valorar una mentoplastia, puedes pedir una consulta con nuestro equipo en Valencia. En esa visita se estudia el perfil completo —no solo el mentón—, se explica qué técnica corresponde a tu anatomía y cuál no, y se resuelven las dudas antes de tomar ninguna decisión.

Fuentes

  • Facial Chin Augmentation. StatPearls, NCBI Bookshelf. NBK554506. — Vías de abordaje submentoniana e intraoral y su distinto riesgo de infección, opciones de anestesia, y las frecuencias citadas: satisfacción 97,8 %, reabsorción ósea 8,3 %, migración 5 %, malposición 2,5 %, infección <1 %, extrusión 0,4 %, y carácter generalmente transitorio de la parestesia del nervio mentoniano.
  • A Comprehensive Analysis of Genioplasty in Facial Feminization Surgery: A Systematic Review and Institutional Cohort Study. Journal of Clinical Medicine, 2024. PMID 39797264. — Revisión de 9 estudios y 1.185 pacientes que sitúa la tasa global de complicaciones de la genioplastia en el 0,55 %, sin lesiones nerviosas permanentes. Población específica de cirugía de feminización facial, de modo que sus cifras no se trasladan sin más a otros perfiles de paciente; se cita como referencia de seguridad de la técnica ósea en series amplias.
  • Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética. Implantes faciales. secpre.org/implantes-faciales. — Marco general de los implantes faciales, entre ellos el de mentón, para equilibrar las proporciones del rostro.

Confirmación clínica del cirujano

Contenido revisado y validado el 3 de agosto de 2026: indicaciones, técnicas y sus límites, distinción entre mentón retraído y retrusión mandibular, procedimiento, plazos de recuperación, frecuencias de complicaciones y precio orientativo.

Dra. Elena García Vilariño, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, nº de colegiada 46/4624503. Dr. Enrique Salmerón González, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, nº de colegiado 46/4624077.

Retrato de Enrique Salmerón González

Dr. Enrique Salmerón González

Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
Nº de colegiado 46/4624077
Retrato de Elena García Vilariño

Dra. Elena García Vilariño

Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
Nº de colegiado 46/4624503

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