Descripción
El protocolo con el que tratamos una cicatriz reciente: tres sesiones de láser CO₂ fraccionado y tres de luz pulsada intensa, al mes, a los dos meses y a los tres meses de la cirugía.
Por qué al mes, y no cuando se vea mal
El calendario no es una costumbre del centro: es lo que mide la evidencia disponible. Un metaanálisis de catorce ensayos controlados con 492 participantes o cicatrices quirúrgicas evaluó exactamente cuándo conviene empezar (Ji, 2025):
- Empezar al mes o antes mejora las escalas de cicatriz frente a no tratar (diferencia media −1,66).
- Empezar al mes o antes es mejor que empezar pasados tres meses (−1,93).
- Empezar pasados tres meses no se distinguió de no hacer nada (p = 0,37).
Esa tercera línea es la que decide el protocolo: esperar a que la cicatriz «se vea mal» para tratarla es esperar a que el tratamiento ya no se distinga de no hacer nada.
Qué hace cada herramienta
No hacen lo mismo. El CO₂ fraccionado trabaja el relieve y la textura; la luz pulsada trabaja el color, que es lo que domina el aspecto de una cicatriz joven. En el ensayo que las comparó, solo el grupo que recibió las dos mejoró de forma significativa en las dos cosas a la vez.
Para quién
Cicatrices quirúrgicas recientes —de cesárea, de abdominoplastia o de cualquier intervención— y también cicatrices de cesárea antiguas, sin ninguna cirugía por delante. La valoración previa es obligatoria: es la que decide si el momento es el adecuado, si la piel está cerrada e íntegra y si el tipo de piel lo permite.
Qué se puede esperar, y qué se ve por el camino
Entre el primer y el sexto mes el aspecto empeora antes de mejorar. El propio tratamiento produce enrojecimiento y pigmentación transitorios que dominan cómo se ve la cicatriz durante ese periodo, aunque la remodelación ya esté ocurriendo por debajo. El beneficio se hace visible a partir del sexto mes. Saberlo antes de empezar es lo que evita abandonar en la segunda sesión.
Y conviene decirlo con claridad: esto no borra una cicatriz. Conduce su maduración mientras todavía está viva, que es el único momento en que se puede influir en ella.
Fotoprotección estricta durante todo el primer año. Es parte del tratamiento y no un añadido: es lo que más influye en que la cicatriz no quede pigmentada.
Qué incluye el bono
- 3 sesiones de láser CO₂ fraccionado.
- 3 sesiones de luz pulsada intensa (IPL).
- Consulta de valoración previa, obligatoria antes de la primera sesión.
- Se canjea con cita previa en la clínica. Vigencia de 12 meses desde la compra.
La indicación la decide siempre la valoración médica previa. Si tras valorarte el tratamiento no está indicado, no se te hace: te lo decimos y te devolvemos el importe.



