En resumen
- Actúa sobre el cartílago del pabellón auricular, no sobre el oído: no toca el conducto auditivo ni el oído medio, y por tanto no afecta a la audición.
- En niños puede plantearse a partir de los 5-6 años, cuando la oreja ha alcanzado en torno al 80-90 % de su tamaño adulto — y solo si el niño quiere operarse, no solo sus padres.
- La anestesia depende de la edad: general en niños pequeños, que no colaboran con una anestesia local; local con o sin sedación en adolescentes mayores y adultos.
- En una revisión sistemática de 28 estudios y 3.493 pacientes, la complicación más frecuente fue la reintervención o recidiva, en torno al 5 %; hematoma 2,5 %, problemas con las suturas 1,8 % e infección 0,8 %.
- En la Comunitat Valenciana los hospitales públicos vienen atendiéndola en menores de 16 años, aunque la norma estatal excluye con carácter general lo estético «que no guarde relación con accidente, enfermedad o malformación congénita».
- Precio orientativo: entre 2.400 y 3.900 €, según la técnica, el tipo de anestesia y si se interviene una oreja o las dos. Siempre sujeto a valoración previa.
La otoplastia es una intervención quirúrgica que tiene como objetivo corregir la forma, el tamaño o la posición del pabellón auricular. Es una de las cirugías más demandadas dentro de la cirugía plástica facial, por su capacidad de ofrecer resultados naturales sin afectar a otras funciones del oído y con un tiempo de recuperación corto. Está indicada principalmente para tratar orejas prominentes o despegadas, aunque también se emplea en asimetrías, malformaciones congénitas o secuelas traumáticas.
En el Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo, en Valencia, realizamos esta cirugía con un enfoque adaptado a cada paciente, buscando una mejora armónica del rostro.
Definición de otoplastia
La otoplastia es una técnica quirúrgica que actúa directamente sobre el cartílago auricular para remodelar la estructura de la oreja. A través de esta intervención es posible acercar las orejas a la cabeza, reducir su tamaño, corregir formas anómalas o restablecer simetrías perdidas.
Conviene aclarar de entrada una duda muy frecuente, sobre todo entre padres: la cirugía actúa sobre el pabellón —cartílago y piel—, no sobre el conducto auditivo ni el oído medio. La otoplastia no modifica la audición.
Aunque se considera una cirugía estética, su impacto va más allá de lo visual: muchas personas que conviven con orejas prominentes desde la infancia describen incomodidad o inseguridad que afecta a su bienestar emocional y a su vida social.
Objetivos principales de la otoplastia
Los objetivos de la otoplastia pueden resumirse en los siguientes puntos:
- Corregir la proyección excesiva de las orejas (orejas despegadas)
- Restaurar pliegues auriculares naturales, como el antihélix
- Reducir el tamaño del pabellón auricular si es desproporcionado
- Corregir asimetrías entre ambas orejas
- Reparar malformaciones congénitas
- Tratar deformidades adquiridas tras accidentes o cirugías previas
- Mejorar la proporción facial y el equilibrio estético del rostro
Cada intervención es personalizada. El análisis previo determina qué técnicas se emplean y qué resultados pueden alcanzarse, siempre con expectativas realistas y bajo criterio médico.
¿En qué casos se indica esta cirugía?
La otoplastia está indicada en personas que presentan una o varias de las siguientes características:
- Orejas en asa: pabellones que sobresalen de forma marcada respecto al cráneo
- Pliegues del cartílago mal formados o ausentes
- Tamaño desproporcionado del pabellón auricular
- Asimetrías notorias entre una oreja y otra
- Deformaciones por causas traumáticas o cirugías anteriores
- Falta de desarrollo completo de la oreja
Existe además la otoplastia secundaria, indicada cuando una cirugía previa ha dejado un resultado insuficiente, una sobrecorrección o una recidiva con el paso del tiempo. Es una intervención técnicamente más exigente y requiere esperar a que los tejidos estén asentados.
¿A qué edad se puede operar?
No hay un límite superior de edad: el cartílago adulto se opera igual, solo que es algo más rígido.
En niños, la referencia habitual es a partir de los 5 o 6 años. El motivo es anatómico: a esa edad el pabellón auricular ha alcanzado en torno al 80-90 % de su tamaño adulto, de modo que la corrección no se ve comprometida por el crecimiento posterior. La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) sitúa en los 6 años el momento a partir del cual puede plantearse en niños.
Hay una condición que consideramos tan importante como la anatómica, y que la propia SECPRE recoge: el niño debe manifestar que quiere cambiar el aspecto de sus orejas. No se opera a un niño que no quiere operarse. Cuando la motivación es solo de los padres, lo razonable es esperar.
En menores de edad, la decisión corresponde a los titulares de la patria potestad contando con la opinión del menor según su madurez. En nuestra práctica implicamos siempre a ambos progenitores y al propio niño en la valoración.
Anatomía implicada: cartílago y pabellón auricular
Nuestro equipo ha publicado sobre esta cirugía: en 2018 comparamos dos técnicas de preservación de cartílago en 356 otoplastias realizadas en niños, en Annals of Pediatric Surgery. Es la serie en la que se apoya buena parte del criterio de esta página.
La otoplastia actúa principalmente sobre el cartílago auricular, una estructura elástica que da forma a la oreja. A través de incisiones mínimas, el cirujano moldea este cartílago para modificar su curvatura, reducir su volumen o cambiar su orientación. También puede intervenir sobre la piel del pabellón, retirando una pequeña porción cuando es necesario.
El conocimiento anatómico preciso de esta región es esencial para obtener un resultado natural y duradero. La manipulación inadecuada del cartílago puede generar pliegues artificiales o deformaciones secundarias.
La consulta previa: qué se valora
Antes de operar es imprescindible una valoración individual. En la consulta se analizan:
- La forma, el tamaño y la proyección del pabellón auricular, y cuál de las tres causas habituales predomina
- La elasticidad y el grosor del cartílago, que condicionan la técnica
- La simetría entre ambos lados y el equilibrio con el resto del rostro
- Los antecedentes médicos, y en particular la tendencia a cicatrizar mal o a formar queloides, porque la zona de detrás de la oreja es una localización de riesgo
- Las expectativas del paciente, que deben poder cumplirse
De esa valoración salen la técnica propuesta, el tipo de anestesia y una explicación del proceso, los riesgos y los plazos. Nada de lo que se lee en una página web sustituye a esa consulta.
¿Cómo se realiza una otoplastia?
El procedimiento es ambulatorio y dura aproximadamente 90 minutos. Los pasos habituales incluyen:
- Marcado preoperatorio del diseño quirúrgico
- Incisión discreta en la parte posterior de la oreja
- Exposición del cartílago y remodelado con puntos internos
- Corrección de pliegues o exceso de cartílago
- Ajuste de la posición de la oreja respecto al cráneo
- Cierre de la incisión con suturas muy finas
La anestesia depende de la edad. En adolescentes mayores y adultos se emplea anestesia local, con o sin sedación. En niños pequeños se utiliza anestesia general, sencillamente porque no es realista pedirles que colaboren durante una hora y media con una anestesia local. Es un procedimiento ambulatorio: el paciente vuelve a casa el mismo día, con una banda auricular que protege la zona y mantiene la nueva forma. Habitualmente no se pone vendaje; se reserva para casos concretos. La banda la aporta el paciente y se lleva al quirófano el día de la intervención.
Recuperación día a día
Los plazos que siguen son orientativos y se ajustan en cada revisión.
Primeros días. Se lleva la banda auricular las veinticuatro horas. Puede haber inflamación, hematoma y molestias, controlables con la analgesia que se paute. El dolor y el picor son frecuentes: en la literatura se describen en torno al 13 % de los pacientes.
Primera semana. Los adultos suelen reincorporarse al trabajo en torno a los cinco días, y los niños vuelven al colegio alrededor de la semana. Conviene evitar dormir del lado operado.
La banda, hasta el día 14. Nuestra pauta es concreta: la banda se lleva las veinticuatro horas los cinco primeros días y, a partir de ahí, nueve días más solo para dormir y mientras se está en casa. Es decir, desde el día 6 se puede salir a la calle, ir al trabajo o al colegio sin ella. Se restringen las actividades que puedan traccionar o golpear la oreja, se evita dormir del lado operado y la vuelta al deporte es progresiva, con los deportes de contacto como los últimos en reanudarse.
A partir del primer mes. La forma es visible desde el principio, pero el resultado se considera definitivo cuando el tejido ha terminado de cicatrizar y la inflamación ha bajado por completo, alrededor de los seis meses.
¿Qué resultados se pueden esperar?
El objetivo es una oreja proporcionada, con una curvatura natural y en armonía con el rostro. Las cicatrices se ubican detrás de la oreja, lo que las hace poco visibles en la posición habitual.
Conviene decir dos cosas con claridad:
- Las orejas no quedan idénticas. Ninguna persona las tiene exactamente iguales antes de operarse, y tampoco después. El objetivo es la armonía, no la simetría milimétrica.
- La corrección es en principio estable, pero no está garantizada de por vida. Una pequeña proporción de casos presenta una recidiva parcial, es decir, una oreja que vuelve a separarse algo. Es la complicación más frecuente de esta cirugía y se valora individualmente cómo actuar.
Riesgos y complicaciones
Como toda intervención quirúrgica, la otoplastia tiene riesgos. La revisión sistemática más amplia publicada hasta la fecha, que reunió 28 estudios y 3.493 pacientes, describe estas frecuencias:
- Reintervención o recidiva: en torno al 5 % — la más frecuente
- Hematoma o sangrado: 2,5 %
- Problemas relacionados con las suturas: 1,8 % (los puntos internos pueden notarse o aflorar)
- Problemas de cicatrización: 1,6 %
- Infección: 0,8 %
A esto se añade la posibilidad de asimetría residual, alteraciones temporales de la sensibilidad y, en personas predispuestas, cicatrices hipertróficas o queloides. La pericondritis o condritis —infección del cartílago— es poco frecuente pero es la complicación que más preocupa por su potencial de deformar el pabellón; por eso se vigila.
Cuándo llamar a la clínica sin esperar a la revisión: dolor que aumenta en lugar de ceder, enrojecimiento e hinchazón que aparecen o empeoran a partir del segundo o tercer día, fiebre o supuración. Ese patrón tardío orienta más a una infección del cartílago que a un hematoma, y conviene verlo pronto.
Estas cifras proceden de la literatura publicada y describen el conjunto de la técnica, no un pronóstico individual. El riesgo de cada persona depende de su anatomía, sus antecedentes y su cicatrización, y se valora en consulta.
Beneficios de la otoplastia
- Mejora la armonía facial sin alterar la expresión del rostro
- Corrige una alteración visible que a menudo se arrastra desde la infancia
- Las cicatrices quedan en la cara posterior de la oreja, poco visibles
- Es una cirugía ambulatoria, con recuperación corta
- No modifica la audición
Muchos pacientes describen además una mejora en su comodidad con la propia imagen. Es un efecto frecuentemente referido, no un resultado que pueda garantizarse.
Consideraciones finales
La otoplastia tiene una tasa alta de satisfacción y un perfil de complicaciones bajo cuando se realiza con criterios médicos rigurosos. No se trata simplemente de «pegar» las orejas a la cabeza, sino de remodelar una estructura anatómica delicada que debe integrarse con el rostro.
Si estás valorando esta cirugía, para ti o para tu hijo, el paso siguiente es una consulta de valoración en la que se examine el caso concreto y se resuelvan las dudas sin compromiso.
Precio orientativo
En el Instituto de Cirugía Plástica del Mediterráneo, la otoplastia se sitúa entre 2.400 y 3.900 €. Es un rango orientativo, y la horquilla existe porque el precio depende de:
- El tipo de anestesia. La anestesia general en niños, con el equipo y los tiempos que exige, no cuesta lo mismo que una anestesia local con sedación en un adulto.
- La técnica. No es igual plegar un antihélix que además recolocar una concha grande o reducir el tamaño del pabellón.
- Si se interviene una oreja o las dos.
- Si se trata de una otoplastia secundaria, técnicamente más exigente que una primera intervención.
El presupuesto se cierra siempre después de la consulta de valoración, cuando se sabe qué caso concreto se está tratando. Incluye la intervención, el equipo quirúrgico y las revisiones del seguimiento.
¿Y si aparece una complicación o hace falta un retoque?
Cada caso se valora de forma individual. Si aparece una complicación derivada de la intervención, su manejo se aborda en el centro sin volver a cobrar el procedimiento; los retoques menores de perfeccionamiento suelen estar incluidos, con un coste mínimo. Esto no es una garantía de resultado —la medicina es una obligación de medios, no de resultado—, sino el compromiso de facilitar al máximo la posibilidad de abordar cualquier incidencia.
Pedir cita
Puedes reservar tu cita tú mismo. Elige el día y la hora entre los huecos libres de la agenda, en un desplegable que se abre aquí mismo, sin salir de esta página.
Preguntas frecuentes
¿La Seguridad Social cubre la operación de orejas?
Depende de la edad y de dónde se pregunte. La norma estatal —el Real Decreto 1030/2006, que fija la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud— excluye con carácter general «todos los procedimientos diagnósticos y terapéuticos con finalidad estética, que no guarden relación con accidente, enfermedad o malformación congénita»; ese texto no menciona ninguna edad.
En la práctica asistencial, los hospitales públicos de la Comunitat Valenciana vienen atendiendo la otoplastia en menores de 16 años. En adultos, la corrección de unas orejas prominentes sin más se considera estética y queda fuera.
Conviene tomarlo como lo que es: un criterio asistencial, no un derecho garantizado. Quién lo valora, con qué informes y con qué lista de espera depende de cada hospital, y la vía para plantearlo es el pediatra o el médico de familia.
¿Duele la operación de orejas?
Más allá de la infiltración de la anestesia, la intervención no es dolorosa. En el postoperatorio son frecuentes las molestias y el picor, que se controlan con la analgesia pautada. La percepción del dolor varía bastante entre personas.
¿Puedo operarme una sola oreja?
Sí. La otoplastia unilateral está indicada cuando solo una oreja presenta la alteración. En ese caso se estudia con especial detalle la relación con el lado contrario, que es la referencia del resultado.
¿Cuándo puedo volver a hacer deporte?
De forma orientativa, la actividad suave se retoma en las primeras semanas y los deportes de contacto son los últimos, ya avanzado el primer mes o más adelante. El plazo concreto depende del deporte y de la evolución de cada paciente, y lo fija el cirujano en las revisiones.
¿La otoplastia afecta al oído o a la audición?
No. La cirugía se realiza sobre el cartílago y la piel del pabellón auricular. No se interviene el conducto auditivo ni el oído medio.
¿El resultado es para siempre?
La corrección es en principio estable. Existe, no obstante, una posibilidad de recidiva parcial —en torno al 5 % de reintervenciones en la literatura—, que se valora individualmente si aparece.
Solicita tu cita
Si quieres valorar una otoplastia, para ti o para tu hijo, puedes pedir una consulta con nuestro equipo en Valencia. En esa visita se examina el caso, se explican las opciones y sus límites, y se resuelven las dudas antes de tomar ninguna decisión. En el caso de menores, la valoración se hace con el niño presente y con ambos progenitores.
Fuentes
- Sadhra SS, Motahariasl S, Hardwicke JT. Complications after prominent ear correction: A systematic review of the literature. Journal of Plastic, Reconstructive & Aesthetic Surgery, 2017. PMID 28602268. — Revisión sistemática de 28 estudios y 3.493 pacientes; origen de las frecuencias de complicaciones citadas.
- Salmerón-González E, García-Vilariño E, Gutiérrez-Ontalvilla P, Miró-Rubio I, López-Blanco EM. Evaluation and comparison of two different cartilage-sparing techniques in 356 otoplasties performed in children. Ann Pediatr Surg. 2018;14(3):143-145. DOI 10.1097/01.xps.0000535042.94193.2. — Estudio propio del equipo de ICPM: comparación de dos técnicas de preservación de cartílago en 356 otoplastias en niños.
- Otoplasty. StatPearls, NCBI Bookshelf. NBK538320. — Tamaño del pabellón a los 5-6 años (80-90 % del adulto), elección de anestesia según edad y diferenciación entre hematoma y pericondritis por el momento de aparición.
- Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE). Cirugía de las orejas. secpre.org/cirugia-de-las-orejas. — Edad a partir de los 6 años en niños condicionada a que el propio niño lo desee, anestesia según edad y plazos de reincorporación (≈5 días al trabajo, ≈7 días al colegio).
- Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud. Anexo III, punto 5. BOE BOE-A-2006-16212. — Exclusión de los procedimientos con finalidad estética «que no guarden relación con accidente, enfermedad o malformación congénita».
Confirmación clínica del cirujano
Contenido revisado y validado el 3 de agosto de 2026: edad operatoria (5-6 años), elección de anestesia según edad, plazos de recuperación, frecuencias de complicaciones, signos de alarma, precio orientativo y política de retoques.
Dra. Elena García Vilariño, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, nº de colegiada 46/4624503. Dr. Enrique Salmerón González, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, nº de colegiado 46/4624077.
Nº de colegiado 46/4624077
Nº de colegiado 46/4624503





